Posteando

¿Nuevo reglamento electoral centralista?

El 7 de septiembre, el Consejo General del INE aprobó el Reglamento de Elecciones que pretende unificar la normatividad fragmentada en materia electoral para dar certeza y confianza a la operación de los procesos electores. Cerca de 450 artículos y más de 300 páginas, constituyen el nuevo documento que regula las disposiciones y procedimientos electorales.

Los consejeros en la sesión aprobatoria afirmaron que se evitará la dispersión y riesgo de contradicción normativa a todos los actores involucrados, especialmente a los Organismos Públicos Locales (Oples), respecto del cúmulo de reglas a observar. Igualmente, expresaron que se dio un paso importante en la tarea política que tiene el INE para conducir las elecciones y consolidar el sistema nacional de elecciones porque posibilita a la autoridad nacional inducir los trabajos con los Oples para la organización de los comicios por venir.

Durante una reunión con los 32 presidentes de los OPLES, Lorenzo Córdova señaló que con el reglamento "no solo se da claridad sobre el rumbo a seguir para brindar a la ciudadanía elecciones exitosas en 2017, sino bases de colaboración con los Oples para llevar a buen puerto los comicios de 2018".

Por su parte, la consejera Pamela San Martín señaló que con el reglamento es posible establecer, desde ahora, "la posibilidad de construir con los OPLES la ruta a seguir para los cuatro comicios estatales de 2017, pero también para las elecciones de Presidente de la República, diputados, senadores y 30 comicios locales concurrentes de 2018".

Frente a ello, algunas voces en la entidad señalan que el reglamento es centralista pues en los hechos desplaza a los OPLES incluso suplanta atribuciones del poder legislativo local. Es una manera simplista de observar el impacto. Lo cierto es que los OPLES no han funcionado como esperaba la reforma electoral de 2014. Siguen subordinados a los poderes locales como se puso en evidencia en Veracruz.

En Chiapas fue tan vergonzoso el comportamiento de los consejeros que tuvieron que ser destituidos. Operativamente también han defraudado, por ejemplo, en materia de transparencia. Y en términos de certeza, recordemos los titubeos del Ople de Colima. El IEEM no canta mal las rancheras, en el último proceso se salieron de curso el resguardo de paquetes electorales y el PREP se vio impreciso. También el nuevo reglamento servirá de marco y amparo para que los consejeros locales no se vean tan acosados, como se les percibe, por los representantes.

Mientras no se opere una nueva reforma, orden en la cancha, dirían los clásicos.