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Conflicto de intereses

La exoneración del titular de la Secretaría de la Función Pública, Virgilio Andrade, a la pareja presidencial y Luis Videgaray , ha sido poco convincente. En lugar de ayudar a la estropeada imagen presidencial, la iniciativa ha provocado un nuevo torbellino crítico no solo interno sino en el exterior.

El presidente se vio obligado posteriormente en un acto de constricción a ofrecer una disculpa y reconocer que la confianza en las instituciones sufre anorexia crónica. Como hemos insistido en otras colaboraciones la crisis de confianza viene de una esperanza decepcionada. Es el descrédito y erosión de actores e instituciones que acentúan el futuro incierto de un país lastimado con expectativas precarias en la vida cotidiana de los mexicanos ya que la crisis económica presagia acechanzas. La clase política conoce desde hace tiempo los niveles de decepción y desconconfianza, pero no acierta dimensionar ni encontrar alternativas. El 16 de febrero de 2015 en una entrevista en el Financial Times, Luis Videgaray, secretario de Hacienda, afirmó: "No se trata solo de reformas, tenemos que hacerle frente a lo que es en la actualidad realmente importante para la sociedad mexicana, que no es (sólo) la corrupción y la transparencia. Va más allá de eso – se trata de una cuestión de confianza". Por su parte el exdirigente del PRI, César Camacho, reconoció el 26 de febrero que se vive una crisis de confianza y hartazgo social. Estamos, aceptó, "en tiempo en el que si algo está en crisis en este momento es la confianza. Y una relación difícil, en situación crítica entre los ciudadanos y el poder. Entre los ciudadanos y los partidos. Entre los ciudadanos y las instancias que se han ideado para servir eficazmente a los mexicanos". Previo a la criticada gira presidencial en el Reino Unido, el presidente Peña Nieto declaró: "Hoy hay, sin duda, una sensación de incredulidad y desconfianza. Ha habido una pérdida de confianza y esto ha demostrado suspicacia y dudas, esta crisis de confianza es una oportunidad. Creo que aún estamos a tiempo de dar resultados, de entregar beneficios a los mexicanos. Soy optimista". Aquí cabe el lugar común que dicta que la confianza es difícil de obtener, fácil de perder y casi imposible de recuperar. Francis Fukuyama, en su clásico libro Trust, la define así: "Confianza es la expectativa que surge en una comunidad con un comportamiento ordenado, honrado y de cooperación, basándose en normas compartidas por todos los miembros que la integran. Estas normas pueden referirse a cuestiones de valor profundo, como la naturaleza de Dios o la justicia, pero engloban también las normas deontológicas como las profesionales y códigos de comportamiento". La confianza se desarrolla en el campo ético. Es lazo implícito que facilita una economía fluida, transacciones, creatividad individual. La confianza es base en la que construye las relaciones entre el gobierno y la ciudadanía, pero, cuando impera la desconfianza social se produce una ruptura entre el poder y los ciudadanos, e inexorablemente la gobernabilidad se atrofia.