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Cartonera Plástica a 10 años

Parte II

Ante un ambiente de mucha tensión, el 24 de mayo de 2005 es aprobado el nuevo consejo general del IEEM por unanimidad. Los siete consejeros –José Núñez Castañeda, Norberto López Ponce, Ruth Carrillo, Jorge Muciño, Juan Flores, Gabriel Corona y el que escribe– rendimos protesta bajo una atmósfera de extrema crispación política. Faltaban 40 días para la elección de gobernador y el ambiente estaba muy enrarecido.

Algunos partidos apostaban por la anulación del proceso, otros concedían forzando una salida política. El anterior consejo renunció en medio de acusaciones de corrupción y logra negociar su salida con la Junta de Coordinación Política del Congreso estatalbajo dos condiciones: a) Que no se les finquen responsabilidades y b) una jugosa liquidación.

El motivo, como lo expuse la semana anterior, fue el soborno a funcionarios electorales del IEEM que presuntamente ejerció la empresa Cartonera Plástica S.A de C.V. No era la primera vez que acontecían escándalos similares ni para la empresa ni para el IEEM. El problema de fondo es la posición monopólica de dicha empresa en la fabricación de materiales electorales plastificados de alta calidad.

Cartonera Plástica había experimentado escándalos de sospecha de soborno en 2003 en la ciudad de México. El IEDF la sanciona por incumplimiento de contrato y en 2004 en Oaxaca por similares razones donde se ve involucrada una ex consejera del IEEM, Nelly Sofía Gómez Haaz, quien al parecer tenía clara la ruta del cohecho.

El Consejo General del IEEM, en su sesión del 18 de marzo de 2005, instruye al Comité Único de Adquisiciones convocar a una licitación pública para adquirir materiales electorales. Ésta lo ejecuta pero amaña la convocatoria favoreciendo a la empresa hoy impugnada. Se desecha a Servicios, Asesorías y Materiales Electorales por no contar con los 5 años exigidos de experiencia y a Formas Finas por no contar con el capital contable equivalente de su propuesta a 60%. Por filtración aportada por Formas Finas, en la sesión Consejo general del 12 de mayo, el representante del PRD, Ricardo Monreal, cuestiona al Consejo de irregularidades, contaba con información y pruebas que un grupo de consejeros se llevaría 3 millones de pesos si votaban la propuesta.

El escándalo adquirió dimensiones descomunales. Nadie de la clase política quería involucrarse. El Tribunal Electoral, fiel a su tradición, se lavó las manos. Y otros querían hundir más la credibilidad del IEEM para descarrilar la elección. Por fin, la Junta de Coordinación Política del Congreso asumió la responsabilidad de investigar y, en su caso, sancionar. A 10 años solo hubo sanciones administrativas a funcionarios menores del comité de adquisiciones. Ahí quedó la impunidad en un expediente olvidado en el Congreso.

La señora Martha Hilda alzó la ceja, en señal desaprobatoria, cuando me atreví mencionar la necesaria ciudadanización y saneamiento del IEEM a la Junta de Coordinación Política. Sentí la molestia de diputados. Ya desde ahí empecé con el pie chueco; a mucha honra, nunca lo saqué.