Del plato a la boca

Para panchos un ponche

Estos días tan contrastantes, entre frío, temblores y lluvias constantes, sólo nos provocan desear una bebida que nos aliente, tranquilice y nos permita recuperar el calor humano, a lo cual recurrimos a una taza vaporosa y, entre sorbo y sorbo, continuamos con nuestra rutina y sobrellevamos las aversiones climáticas. Comúnmente recurrimos a un té, de sobre o natural, o café soluble, de máquina o de grano. Pero, especialmente en invierno el ponche es una bebida casi obligada, aunque podríamos llamarla tradicional.

La palabra proviene del persa pancha, que significa "cinco", debido al número de ingredientes que la componen. En Inglaterra se le conoce como punch, fonéticamente parecido al persa. La base es: una infusión o maceración de té, frutas, especias, azúcar y ron, o alguna otra bebida alcohólica. Una variante tanto para los ingleses como para los norteamericanos es el egg noh, el cual se puede beber frío o caliente, elaborado con huevo, azúcar, leche, ron y nuez moscada, también se acostumbra el vino caliente, una infusión de vino tinto, canela, clavo, corteza de naranja agria cognac o brandy.

Al igual que la majestuosidad de los banquetes del siglo XVII, la importancia que le daban a las bebidas era considerable. Tal como se relata en el libro "Nuevo Cocinero Mexicano", donde el inglés Sir Edward Russel ordena preparar un ponche en una fuente de mármol, ubicada en el jardín de su casa, con cuatro barricas de aguardiente, ocho de agua clarificada, 25 mil limones enteros, 80 litros de zumo del mismo, cinco libras de nuez moscada, trescientos biscochos y una pipa de vino de Málaga.

Para México hablar de ponche conlleva una fusión culinaria y cultural, tal como la torta o alguno platillo expuesto en este medio, característica fundamental entre las bebidas decembrinas ésta infusión combina ingredientes tanto nativos como extranjeros, comenzando por canela, proveniente de Ceilán, actualmente Sri Lanka, seguido por ciruela deshidratada, traída desde Oriente, continuando con la guayaba de América, al igual que el tejocote (consumido desde el prehispánico), para culminar con una infusión de Jamaica, la cual es originaria de la India y Malasia, con el paso de los años se han adicionado otros ingredientes, particularmente la caña, uva-pasa deshidratada, manzana, etcétera.

Aunque parezca poco relevante, la manera de servirlo y la conceptualización que le damos al ponche, según la región o país es pieza fundamental, ya que mientras la sapiencia anglosajona lo relaciona con las fiestas de graduación, festividades familiares o de amigos, en un tono formal, vaciado en recipientes de cristal y servidos con cucharón; en México es un elemento para compartir, principalmente en las posadas y ofrecido a todos los invitados; particularmente entre varones, compadres y familiares se les pregunta si gustan con "piquete" simbolizando un chorrito ron, tequila, mezcal, etcétera.