Del plato a la boca

Del metate a la mesa

De la madera al metal, del barro a la porcelana, del guaje al cristal cortado; todo en una evolución que no solo se ve ni se escribe, sino que también sabe en cada cucharada o sorbo, a cada instante en que pasamos del ajetreo cotidiano al confort de una mesa con mantel, plato, vaso y cuchara. Pero... ¿qué no siempre ha sido así? Y en caso contrario ¿qué se usaba antes? ¿En dónde están nuestras tradiciones? ¿Qué ha sobrevivido con el paso de los años?

Para las culturas indígenas el aprovechamiento de los recursos naturales era esencial, además de la importancia de estar bien con la tierra, aprovechar todo lo que ella les proporcionara a través de la recolección y posteriormente del cultivo, sin malgastar nada, aprovechar desde la punta hasta la raíz, y de la misma tierra obtener herramientas y utensilios para la vida diaria. Un claro ejemplo es el "molcajete" que a pesar de los años es común encontrarlo en alguna mesa o taquería con una deliciosa salsa borracha, roja o verde, este utensilio se elabora de piedra volcánica la cual por su textura rugosa y dureza es la mejor opción para triturar con el menor desgaste posible, se ha llegado a considerar que por mismo desgaste de la roca desprende minerales que le dan un característico a diferencia del uso de la licuadora.

Otro utensilio que perdura hasta nuestros días, aunque en menor medida, es el "metate", elaborado del mismo material que el molcajete, con el cual se muelen los chiles y semillas para la preparación de un buen mole o el maíz para el nixtamal y así preparar tortillas, para ambos se utiliza el "metlapil" que es el brazo que sirve para hacer fricción. Estos últimos han conservado su postura como instrumentos de cocina, aunque desde la perspectiva de "mexicana tradicional"; sin mencionar que la tortilla se consideraba un utensilio al utilizaba como cuchara, cosa que en la actualidad se sigue haciendo.

Con la colonización española se vino un cambio en los utensilios, cucharas de metal, platos de porcelana, vasos de cristal, el uso de la mesa, etcétera; existió un intento por adaptar los recetarios prehispánicos en tiempo y cantidades, tomando como referencia para el tiempo las campanadas de la iglesia, y en cantidades se tomaban las dictadas por la corona española como: cuartillo (1 = 0.11502 Kg.), cahíz (1= 666 lt.). Para la época el uso del brasero era de gran importancia, aunque pasaron un tanto a la historia con la construcción de fogones de poyo, que es un banco de piedra, yeso u otra materia, por otra parte la leña como combustible era fundamental.

Además, están los que de ser esenciales se convirtieron en piezas de decoración, como lo son los jarros, comales y platos de barro, o los guajes que eran ocupados para beber agua o como contenedores.