Del plato a la boca

A mesa esta posta

Mientras el mundo gira junto con sus habitantes por el movimiento de rotación y translación, de un balón, el aceite cruje en la sartén, las ollas vaporizan y el ajetreo está a tope; seguramente en estos días mundialistas la escena anterior será el pan de cada día, independientemente del encuentro, el canal, el estadio, el equipo, etcétera. La comida será participante secundario permanente, acompañante o pretexto para juntar a la familia y amigos para convivir y disfrutar de algo llamado futbol.

Casualmente en cada justa deportiva internacional los medios de comunicación se encargan de dar una "probadita" de las costumbres y modos de vida del país sede, este hecho trae consigo que se cree una euforia por dicho país, en los anaqueles de los supermercados podemos encontrar productos para la preparación de alimentos, bebidas, dulces, en fin. Pero hablemos de comida que para eso hemos venido. Que les parecería degustar unas empanaditas de gambas, en otras palabras empanadas de camarón, sazonadas con cebolla y tomate picado, como segundo plato les proponemos una sopa de mandioca, un platillo sencillo que consta de caldo de res, cebolla picada, mantequilla, ajo y yuca picada, tras un buen rato tapado y sobre el fuego la sopa estará lista, continuemos nuestro mundial gastronómico con un arroz de braga, básicamente es un arroz combinado con pollo, chorizo ahumado, cerdo, frijoles y verduras, para finalizar con nuestro plato fuerte, un lechón a la pururuca, que consta de una pieza de lechón frito en manteca con albahaca y laurel hasta que quede dorado y pururuca, o sea crujiente, acompañado con puré de papa, y como toda buena comida necesita un toque dulce proponemos un Pé-de-moloque, una especie de palanqueta de azúcar y miel con cacahuate, tras combinar los ingredientes y llevar a ebullición se colocan sobre una superficie de mármol para, al enfriar, cortar en rombos.

Cabe mencionar que la gastronomía de Brasil, al igual que la de México, es el resultado de una fusión entre dos o más cocinas, que con el paso de los años se ha asentado entre el paladar internacional, para este caso la influencia de la cocina Portuguesa ligada a la española, la cocina sudamericana según su región, y la comida africana proveniente de los esclavos que llegaron a este país. Esta ecuación ha generado una gastronomía muy peculiar, donde las cocciones prolongadas, los platillos con gran cantidad de ingredientes, el consumo de arroz, frijol, yuca, lentejas y su gusto por los cárnicos a las brasas le dan sazón, a una cocina, a un país y a un pueblo marcado por la música, la historia y hoy más que nunca el futbol.