Del plato a la boca

De líquido a cristalino

Al ofrecerme una taza de café vino de manera súbita una pregunta que jamás me habían hecho antes ¿Con miel o con azúcar?, acto seguido, y tras lo poco común que sonó este cuestionamiento, no tuve más que contestar de primera instancia lo que siempre respondo tras el ofrecimiento de la simple y llana "azúcar", lo tomo así. Sin detenerme a pensar en las opciones ofertadas, después de un par de sorbos me surgió la duda de ¿cómo sabrá con miel?, por lo cual, me decidí a pedir la miel para probar y comparar la diferencia de sabores. Entre la plática en torno a la mesa y acompañado del café con miel, el tema del azúcar contra la miel fue inminente.

¿Por qué no había pensado en endulzar ciertos alimentos o bebidas con miel? Culturalmente el azúcar es el primer referente de dulce que tenemos, desde los caramelos, pasando por las bebidas hasta llegar a los postres, son dulces, tiene azúcar, primeras frases con las que identificamos este sabor, en segundo plano conceptualizamos a la miel como un elemento dulce, pero asociado principalmente con otro tipo de alimentos como la fruta picada, o más aún, identificado en el tratamiento de resfriados. Si nos sumergimos más en sus asociaciones podemos encontrar que la miel y el azúcar plantean contrastes importantes en el mundo contemporáneo, donde el azúcar es "sólido" (cristalino), la miel es "líquida" (como un jarabe), y que el azúcar es "blanco puro", la miel "dorada", hasta llegar a lógicas como que el azúcar es "refinado" (químicamente puro) y la miel "natural" (o sea naturalmente pura). Esta dualidad entre blanco y dorado, donde ambas son entendidas como puras, sagradas, etcétera, son el motivo por el cual en alguna época estuvieron en guerra, pero al final sólo una salió vencedora, el azúcar.

Esta popularidad alcanzada llegó hasta la medicina, en una Europa del siglo XVII que practica medicina influida profundamente por la teoría galénica, y teniendo una producción de azúcar abundante y accesible, estaba compenetrando a los médicos y científicos del mundo árabe que trabajaban en Toledo (España), Salerno (Sicilia), Gondesharpur (Juzestán) y otros lugares, quienes incorporaron el azúcar para mezclar medicamentos en jarabes. Práctica que es utilizada, de una manera más industrializada, hoy en día.

En épocas más recientes, y con la actual preocupación por los problemas de salud ocasionados por el abuso del azúcar, se puede ver un repunte en la promoción e inclinación por el consumo de miel o edulcorantes de origen natural, desde alternativas para bajar de peso como para prevenir o tratar casos de diabetes, después de tantos años ¿será que la miel vuelva a tomar un lugar el cuál se había olvidado o ignorado? Mientras tanto volveré a ponerle miel a mi café.