Del plato a la boca

La industria, la mujer y la tortilla

Durante el Porfiriato la industrialización del país fue de generosa importancia, las vías férreas tuvieron su auge donde las máquinas Alemanas recorrían el país de punta a punta, teniendo como principal beneficio la intercomunicación social, comercial y política. Por este medio el pulque podía ser disfrutado en todo el centro del país, los productos de importación llegaban con mayor fluidez a la gran capital, y también, se realizaban las movilizaciones socioculturales tanto de turismo como de necesidad económica. La falta de empleo, la necesidad o el simple hecho de salir de aquella ciudad o pueblo en busca de un futuro mejor eran razones de mucha valides para realizar tal acción.

Dando uno de tantos ejemplos tenemos a las regiones cafetaleras de Soconusco, Chiapas, donde una vez más los alemanes ya habían instalado plantas eléctricas para los molinos y las procesadoras del grano; por otra parte los jornaleros que laboraban en estas plantas acostumbraban instalarse con toda la familia, para que sus esposas les prepararan de comer y el símbolo de la familia unida por la subsistencia fuera cíclico.

Para los "empresarios" les fue coherente instalar molinos de maíz y así repartir las tortillas ya elaboradas de tal forma que no tenían que proporcionar a los peones dobles raciones de alimentos y poder recortar gastos. Razonamiento nada aceptado por los trabajadores quienes protestaron enérgicamente dando como resultado en algunos casos la integración de las mujeres en el ámbito laboral para no tener que separarse y romper con el núcleo familiar; en estudios realizados por la historiadora Wendy Waters llegó a la conclusión de que la elaboración de las tortillas por las amas de casa tenía una connotación aún más importante que sólo alimentar a su esposo, por medio de este alimento se podía demostrar el afecto por su cónyuge o su familia, de ahí la suposición de que aquella mujer que sepa hacer tortillas es apta para casarse, en algunos casos se menciona que el marido puede llegar a reconocer unas tortillas elaboradas por su esposa tanto por la textura como por su sabor.

Es de esta manera que para los historiadores, antropólogos, sociólogos, gastrónomos, etcétera el papel que juega la tortilla -al menos en México- es de una importancia estratosférica ya que además de ser base en nuestra alimentación se puede considerar como identidad nacional, familiar y cultural que a pesar de las tendencias, modas y situaciones sociales no deja de ser integrante de la mesa mexicana.