Del plato a la boca

El elevado inicio de año

En la década de los noventa todo primero de enero comenzaba con sándwiches del aún famoso "recalentado", el Tazón de las Rosas (Rose Bowl) en la televisión y el anuncio de los cambios en el gabinete presidencial, o al menos así lo recuerdo.

Entro otras notas periodísticas se mencionaba la calidad del aire en la ciudad de México y, como notas finales, el aumento en los precios de la canasta básica, las gasolinas y los hidrocarburos.

Sin más comenzaba en año nuevo y se hacía mucho hincapié en la "Cuesta de Enero".

A finales del no tan lejano 2017 apareció una nota en redes sociales donde, según una encuesta, la mencionada "Cuesta de Enero" ya no era un factor de nerviosismo para la mayoría de los mexicanos, pues con el uso de créditos y prestamos se podían sobrellevar, sin embargo, también se apunta que durante todo el año se seguirán pagando dichas deudas, convirtiendo esta estima en un círculo vicioso.

Habría que volver a aplicar dicho instrumento en los primeros días del 2018, ya que los aumentos en productos de la canasta básica, específicamente tortillas y huevo, han desorientado el ambiente económico.

Dicho incremento sería el resultado del alza en las gasolinas que, para esta fecha, en el Estado de México, promedian los dieciocho pesos.

Como siempre se ha apuntado en este espacio, la importancia de la alimentación debe anteponer a todo tipo de intereses, ya que de esta emergen las sociedades productivas; sin embargo, parece ser que nos encontramos ante un momento crítico, en el que los alimentos esenciales para el mexicano promedio se convierten en productos casi de lujo, tomando como eje aquel tiempo en que el limón o el aguacate alcanzaron cifras estratosféricas, de ahí que entraran a la dinámica de los "memes", en redes sociales, y al refranero popular con frases como "ponle aguacate".

Ante este panorama volvemos a la pregunta ¿cómo afectará a la alimentación mexicana?; como cada año, la cultura alimentaria mexicana se a "enriquecido", si se quiere usar esa palabra, en adoptar las corrientes o tendencias internacionales, hace no más de 4 años el veganismo, con su dieta y estilo de vida, penetró ciertas conciencias sumándose al instaurado mundo de los productos "orgánicos", proyectos en un principio impulsados como contrapeso de los transgénicos y los alimentos procesados.

Pero, para el próximo escenario, se regrese o se consolide la alimentación a base de productos procesados o industrializados, ya que estos modifican en lo más mínimo su costo, afectado en menor medida al bolsillo.

Palabras radicales, sin buscar ser alarmantes, pero que año con año se han comprobado, tomando como fuentes las cifras médicas en cuanto a obesidad e hipertensión, en las que la sociedad mexicana figura entre los primeros puestos.

Este inicio de año poco se habla de Tazón de las Rosas y no hubo cambios en las estructuras gubernamentales, no así en los aumentos y los gastos que nos esperan en este inicio de año.