Del plato a la boca

Un dios negro

En los últimos días hemos padecido de un clima demasiado lluvioso, al grado de pensar que poco nos falta para que nos salgan escamas, llueve por las tardes, por las noches y cuando uno despierta, por las mañanas, sigue lloviendo, la cantidad de humedad llega a ser tal que no ha hecho falta regar las plantas, en ciertos casos es mejor taparlas o resguardarlas para evitar que se pudran. Obviamente también podemos percatarnos que los terrenos baldíos y los jardines tienen una vegetación más abundante, los pastos han crecido y con ellos el follaje, casos similar pasa con los cerros y montañas cercanas, en ocasiones llega a tener un tono verde botella muy especial.

Y se preguntarán ¿Qué tiene que ver este clima lluvioso con mi comida? Bueno, mientras para algunos sembradíos este tiempo es nocivo para otro tipo de vegetación es el ideal para su desarrollo. Y que mejor que los ya mencionados hongos, al parecer podremos disfrutar de gran variedad y calidad de setas, champiñones y los controvertidos huitlacoches, decimos controvertidos por lo escrito en el Códice Florentino, escrito en el siglo XVI por el franciscano Fray Bernardino de Sahagún, en donde trata el tema de este alimento como peligroso, que causa problemas de salud e incluso la muerte, pasando por sensaciones que pueden desencadenar delirios, alucinaciones, paranoia, etcétera. En este escrito el huitlacoche no es considerado un hongo, se hace referencia a una mazorca en mal estado, a un agente que atacaba al maíz y del cual, al no tener un referente y no considerarlo como hongo, se le temía, se asociaba con el actuar de los dioses como parte de una penitencia o castigo, pero sin más relación. No sería sino hasta 1895 que se consideraría como hongo, pero esto ya dentro de un contexto occidentalizado.

De igual modo se ha registrado el uso del huitlacoche con fines cosméticos para la belleza femenina, al ser combinadas las esporas con jugo de limón (ácido cítrico), esta mezcla tiene una acción suavizante y refrescante en la piel, debido a la coloración que toma el hongo (negro) al ser molido se puede utilizar como rímel para su aplicación en pestañas, convirtiéndose en un embellecedor.

No sólo de taco, tlacoyo y quesadilla vive el huitlacoche, al parecer el hongo, en general, aún guarda secretos, algunos olvidados y otros no explorados, pero esperamos algún día poder descubrirlos y usarlos, mientras tanto veamos el lado bueno del cristal, o sea las lluvias, las cuales nos están brindando gran cantidad de este alimento, y que mejor lugar para observarlo, consumirlo y adquirirlo en el mercado.