Del plato a la boca

¿El día del taco?

El pasado 31 de marzo muchos "celebraron" el Día del Taco, en diferentes sitios de internet se publicaron datos curiosos, al igual que la historia del taco y hasta estilos, formas y los mandamientos para comer tacos. No hace falta mencionar que dicho platillo o antojito, como se guste clasificar, goza de una aceptación muy elevada, tanto en connacionales como en extranjeros que han visitado el país o, en su defecto, los han degustado en algún restaurante de comida mexicana.

Por otra parte, nos permite observar el peldaño en el que, como sociedad mexicana que somos, hemos colocado a esta preparación, donde en ocasiones tiene mayor peso o representación que otras recetas típicas como el mole o los chiles en nogada; su versatilidad nos ha permitido rellenarla de cualquier cosa que podamos imaginar, siempre y cuando sea salada, pocos son los ejemplos de paladares excéntricos que han mostrado el gusto por los tacos, por ejemplo, de cajeta, plátano, etcétera.

Yendo más a fondo, y como en otras entregas hemos puesto sobre la mesa, el origen del taco puede ser algo vago, pues junto con su símil en Oriente, el pan pita, comparten formas y funciones, desde el emplear ambos como platillos o cubiertos hasta forma y tamaños; por otra parte, los vestigios acerca de taco en la historia son pocos y confusos, pues, para algunos autores no es hasta 1831 que se llega a mencionar los envueltos, con características parecidas al taco, mientras que otros lo llegan a relacionar con la época prehispánica o hasta la Revolución Mexicana. Todo esto sin realmente tener evidencia tangible tanto de su consumo como de su origen anterior al siglo XIX.

Acerca del origen del día del taco, este aparece en 2007 como una campaña auspiciada por Televisa y Maseca, donde aparentemente se buscaba enaltecer la gastronomía mexicana a través del taco, para esto se llevaron a cabo conciertos y hasta el lanzamiento de una página con información de taquerías, preparaciones y uno más de los posibles orígenes de este. Lógicamente todo este esfuerzo dejaría ganancias y, con el paso del tiempo, un boom mediático como el que vemos actualmente, pero que consideramos poco o nada repercutiría en las ventas de las taquerías.

Y aunque las bases para considerar al taco como prehispánico, colonial, independentista, porfiriano o revolucionario son pocas, lo que si podemos asegurar es que a través de este se ha podido depositar el aporte mexicano a la gastronomía callejera y a la fast food. Sin embargo, consideramos que el taco pertenece a esa serie de símbolos patrios construidos a través de los años, sin fundamentación concreta, pero con aceptación sin igual.