Del plato a la boca

La cocinera moderna

Con el andar del siglo XX la sociedad sufrió una transformación en diversos aspectos; desde el hogar, las amas de casa de clase media llevaban algunos años introduciéndose en las artes de la gastronomía, en cada domicilio se disponía un espacio lleno de avances tecnológicos y finos acabados, se dejaba atrás el fogón, la cocina de humo, la leña, la olla de barro y demás enseres propios del siglo pasado o de otros tiempos para dar paso al futuro; en su lugar llegó el acero inoxidable, el peltre, la estufa de gas, entre otros.

La mujer, nueva "ama de casa", retomaba su papel de procesadora de alimentos, como lo fuese desde la edad media, pero esta vez colocada en el escalafón de la clase media. Cabe mencionar que para este momento el ciudadano común avanzaba en el mundo de los negocios, el comercio, en la industria o en la administración pública, consolidando a una pujante clase burguesa, al menos en el discurso económico mundial. De este fenómeno se gesta el modelo que persistiría hasta principios del siglo XXI, una mujer dedicada a la cocina, a la educación de los hijos, con los conocimientos en costura, manualidades, floricultura y buenos modales, perfil que desde 1871, en tiempos del gobierno de Don Benito Juárez, se comenzó con la Escuela de Artes y Oficios, donde la intensión fue de dotar de conocimientos productivos a las mujeres, y de esta forma conformar a una sociedad instruida.

Aunque desde mediados del siglo XIX existían recetarios, conocidos como "cocineros, y estos estaban destinados a clases medias y altas, en los que se exhibían las preparaciones de corte europeo, por ser considerados como signo de distinción y progreso, estas sólo las preparaban como entretenimientos, pues se tenía a su disposición personal encargado de preparar los alimentos. Conforme los estereotipos socioculturales cambiaron, la cocina dio entrada a las mencionadas amas de casa; los "cocineros" se convirtieron en recetarios y, posteriormente, en facsimilares, publicaciones mensuales o hasta quincenales con consejos, recetas y utensilios novedosos.

Volviendo a nuestro punto de partida, esta redirección en el años de 1871, que diera paso al estereotipo del "ama de casa", seguido por la evolución en los instrumentos de cocina, configurarían la imagen, el vocabulario y el psique en torno a la alimentación y el afecto materno o por lo menos femenino; sin embargo esa estructura, de nueva cuenta, toma un giro brusco, donde la mujer joven ya no se interesa por la cocina y mucho menos por dicho estereotipo, por lo que esperamos ver una reestructuración en la "cocina de hogar", luego entonces, la cocinera moderna puede que lleguemos a ser todos.