Del plato a la boca

¡Joven, otra orden, por favor!

Bien sabíamos que al abrir este menú los resultados serían descomunales, que estómago nos haría falta para poder abordar todo lo abordable, que no bastaría con desabrocharnos el cinturón y mucho menos pedirlo para llevar, por lo que optamos por regresar el día de hoy, con hambre de más y espíritu de glotón; en la pasada entrega hablábamos de aquellos que pudimos catalogar como "populares", casos como los de cabeza, barbacoa de borrego y de canasta, tan aplaudidos y afamados por ciertos sectores sociales, como despreciados o denostados por el resto de las fracciones.

Esta vez toca lugar a aquellos que tienen una mayor aceptación, aunque con sus contraindicaciones o acepciones; en primer punto tenemos los tacos de carnitas también conocidos como "estilo Michoacán", elaborados con cerdo sumergido en manteca de cerdo, se le agrega agua, cáscara o rodajas de naranja, tequesquite, en ocasiones azúcar y tomillo, según el gusto o el toque del taquero, de aquí se desprenden los de maciza, cueritos, nana, buche, cachete, trompa, oreja, páncreas, pulmón, hígado y corazón, cabe destacar que la nana es el útero de las puercas, al buche nos referimos al estómago, el nenepil es el conjunto de nana y buche, el bofe es el pulmón y la chanfaina son el corazón, bofe e hígado, lógicamente, como lo explicamos líneas arriba, ciertos sectores sólo consumen la maciza y los cueritos mientras que el resto nos deleitamos con todo lo que salga del cazo.

Un invitado más a la mesa son los tacos de guisado, estando en el paladar de los capitalinos desde el siglo pasado, estos son el ejemplo de que todo lo que quepa es la tortilla es considerado un taco, elaborados de todo tipo de guisos son una recurrente alternativa a la hora de la comida si se tiene poco tiempo, podríamos decir nuestro verdadero fast food, entre los más reconocidos tenemos: pipián en todos sus colores, bacalao a la vizcaína o a la mexicana, lengua de res, pavo o pierna al horno, flor de calabaza, picadillo, arroz, huevo cocido, entre otros.

Y antes de pedir la cuenta, culminaremos con, probablemente el taco más famoso o más icónico actualmente en el país, los tacos al pastor, de origen extranjero estos se elaboran de bisteces de res adobada, dispuestos en una varilla hasta formar un trompo, colocando en la parte superior una piña sin cáscara, dicha varilla se monta verticalmente sobre un eje que la hará girar, esta a su vez, cuenta con un asador la cual irá cociéndola, todo este mecanismo es muy parecido a la manera de preparar carne en países como Líbano, donde la sirven dentro de pan árabe y la acompañan con salsas que pueden ser picantes. Por lo tanto el taco al pastor tiene un origen Oriental, al igual que su modo de preparación, conocido en Atenas como "giros", tomando en cuenta la etimología de la palabra "girar".