Articulista invitada

¿Por qué Madero?

“Gustavo representa la madurez y aptitud de diálogo entre los panistas, y se opone a fomentar el mercado del antipriismo para ganar adeptos”

Hace casi 19 meses el Partido Acción Nacional enfrentaba una crisis sin precedentes. Luego de perder la Presidencia de la República siendo gobierno federal y enfrentar el hecho de que los ciudadanos lo mandaran como tercera fuerza política, nuestro partido se encontró en un escenario hasta hace algunos años impensable: un ex presidente emanado de nuestras filas había realizado campaña a favor de Enrique Peña Nieto (PRI); luego de la elección federal los comités estatales en el país estaban divididos y anquilosados por la debacle electoral y, por si fuera poco, las finanzas del organismo se encontraron con un déficit que nos colocaba en un sendero muy difícil.

En efecto, en medio de un mar de acusaciones, de  señalamientos de corrupción y numerosas conjuras que acabaron en intolerancia y división, numerosos militantes nos dimos a la tarea de plantearnos el futuro inmediato de una organización que volvía a ser oposición, pero que ya no tenía la mística ni el diseño institucional que se necesitaba para volver a ser un partido competitivo. Sin darnos cuenta, caímos en un escenario en el que era necesario y urgente saber nuestro papel de partido de cara a una sociedad cambiante.

El trabajo fue amplio y desde varios frentes: no solo se pensó en seguir el combate a los males que afectan el país, sino en un proyecto que devolviera al militante el orgullo de saber que su voto sería decisivo en el futuro de su partido y, también, el hecho de saber que estaría en un organismo político competitivo.

Con las reformas estatutarias se logró rescatar al PAN de los grupos que lo habían secuestrado y el orden en las finanzas se restableció para dar paso a un partido que trascendió las políticas de Estado: seguimos el llamado del Pacto por México y conseguimos que numerosas iniciativas nuestras fueran determinantes en los contenidos constitucionales. Reformas que en 12 años de administraciones federales panistas no se consiguieron, lograron salir adelante trastocando estructuras del antiguo régimen, como el corporativismo sindical en la educación, los monopolios estatales, los feudos políticos encabezados por los  gobernadores y el derroche como práctica política.

Diversas reformas, como la educativa, la política, la energética y la de telecomunicaciones, entre otras, no fueron cambios superficiales. Eran temas que siempre empujamos. Sin embargo, en esos 12 años se percibió que se prefería dejar de intentar su aprobación; incluso  hubo temas en los que nunca pudimos conocer propuestas definidas de los gobiernos panistas.

Con Gustavo Madero he observado que esta crisis en el partido ha menguado y ha dado más poder al militante. Con esto se logró recuperar varias capitales estatales y refrendar la gubernatura de Baja California.

Hoy el PAN resiste las turbulencias de un partido que empieza a tomar conciencia de sí mismo en un contexto donde la administración federal muestra signos de centralizar el poder y las instituciones.

Creo reconocer en Madero la capacidad de conducir un partido más competitivo, en el que la aniquilación del enemigo interno y la debilidad institucional, frente a los abusos del poder del gobierno, no son una opción. A pesar de una constante campaña de golpeteo por parte de sus adversarios, creemos que con Madero los panistas no se equivocarán y que la madurez, experiencia y la aptitud de diálogo con el adversario serán claves para encabezar una agenda de transformación esencialmente panista, donde el ejercicio político no seguirá la ruta de la mezquindad o la tentación radical de oponerse a todo.

En contraste con la propuesta de la otra campaña panista, la apuesta de Madero no será la de un partido que hace del obstáculo una causa o la de un partido que pretende fomentar el mercado del antipriismo como un lugar común para ganar adeptos, además  de que denosta a sus propios correligionarios.

Reconocemos que en medio de los ataques sistemáticos a su liderazgo, éste será un factor decisivo para que el PAN siga siendo el centro de la deliberación de los problemas de los ciudadanos en todo el país, y que éstos lo reconozcan como la turbina de propuestas e ideas que alguna vez lo llevó al poder.

beatrizavalap@gmail.com