Nada personal, solo negocios

Para Western Union las cosas no pueden estar mejor

Una tiene la imagen de un migrante mexicano en Estados Unidos yendo a cambiar su cheque semanal a una licorería para luego ir a una ventanilla de Western Union o MoneyGram o cualquier otro servicio de remesas. Ahí, luego de separar lo que precisa para sus gastos, el migrante haría su religioso envío a la familia en alguna de miles de comunidades en México donde se espera ese giro con ansias.

Y en gran medida, las cosas siguen siendo así. Pero resulta que el negocio para Western Union, por ejemplo, ha ido evolucionando junto con los nuevos medios electrónicos.

De hecho, dijo hace unas horas el director de finanzas de la empresa, Raj Agrawal, que las remesas vía digital han crecido 27 por ciento en westernunion.com, colaborando en el crecimiento total del negocio en 2 por ciento en el primer trimestre del año.

Más allá de que ayer el Banco de México anunció que en marzo los envíos de mexicanos desde EU lograron la tercera marca histórica, con 2.5 mil millones de dólares, es evidente que los resultados demuestran que hubo pánicos mayores al que provocó Donald Trump.

¿Por qué? Los dos meses con mayor volumen de remesas fueron octubre de 2008 (2.6 mil mdd) y mayo de 2006, con 2.21 mdd.

Es evidente que la cifra de 2008 fue secuela de la gran crisis financiera detonada desde por las infames hipotecas subprime, en tanto que la de mayo de 2006 quizá haya tenido más que ver con el optimismo que siempre despierta mayo (Día de las Madres siempre es ‘temporada alta’ de remesas).

Aunque el repunte de este mes se suma a las buenas cifras que firmas como Western Union entregan, los motivos quizá son diferentes.

De un lado, los expertos dicen que sí hay un ‘efecto Trump’, en el sentido de que tras la elección presidencial de 2016 se aceleraron los envíos ante la incertidumbre de qué sucedería si hay una deportación masiva de indocumentados.

Pero los comentarios de los ejecutivos cuentan otra historia. Agrawal admite que a pesar de que notaron cierta desaceleración en el periodo en el negocio mexicano y que el peso se fortaleció, a fin de cuentas, la operación acá creció mucho más que en el resto del mercado.

Esto, si se atan los cabos, deriva en gran parte de que muchos paisanos prefieren ya los canales digitales y los sitios de las remesadoras más que el depósito de envío en ventanillas.

Esa es otra prueba de que el mercado siempre haya la forma de corregirse, claro, siempre y cuando los poderosos no le metan mano.

Hoy entrevistaré aquí en México a Jack Ma, el fundador de Alibaba, quien es accionista de la firma de fintech Ant Financial, que ofreció mil 200 mdd por la firma Moneygram.

Este negocio se va a poner interesante con jugadores de este tamaño (mañana les cuento).

barabara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson