Nada personal, solo negocios

¿Cuánto nos afectará el mega yacimiento petrolero de Texas?

Mientras Donald Trump anuncia que el Acuerdo de París —sobre el cambio climático— es un cuento chino y está buscando cómo bajarse de esta alianza para disminuir las emisiones de gases contaminantes que fue ya firmada por cientos de países (y que incluye la firma de Barack Obama), la suerte no deja de estar de su lado.

La semana pasada, un grupo de geólogos encontró en Wolfcamp (Texas) un yacimiento con reservas de 20 mil millones de barriles de petróleo, 16 billones de pies cúbicos de gas y mil 600 millones de barriles de gas natural líquido. Para poner en contexto, cuando se descubrió Cantarell en la década del 70, sus reservas probadas superaban los 40 mil millones de barriles.

Este hallazgo equivale a unos 900 mil mdd. Para entender su tamaño, solito podría cubrir las sedientas necesidades de EU por tres años.

En realidad no es un hallazgo sino más bien un recálculo de las reservas que había en esta zona, gracias a nuevas tecnologías que permiten conocer mejor la extensión y la capacidad de pozos ya conocidos.

“El nuevo estimado de los recursos en la formación Wolfcamp (en la cuenca de Midland) llama sin duda la atención. Sabemos que se trata de recursos técnicamente recuperables, pero falta saber si su extracción será rentable. De ser así, la competencia en el mercado internacional de crudo arreciará.”, afirma Aldo Flores, subsecretario de Hidrocarburos de la Sener. ¿Por qué? Básicamente porque la la entrada al mercado de estos nuevos volúmenes de crudo podría derrumbar aún más los alicaídos precios de los hidrocarburos.

Esta noticia del recálculo de las reservas de este mega yacimiento son la mejor noticia para la nueva administración en EU. Trump anunció que entres sus primeras medidas será quitar restricciones a las petroleras para que operen en tierra y en la plataforma continental.

“Es interesante que es un yacimiento conocido, cuya reevaluación fue posible gracias a las nuevas tecnologías de exploración y extracción, como la fractura hidráulica y la perforación horizontal. Algo similar podría ocurrir en México, donde las nuevas tecnologías están también por aplicarse en campos conocidos. La reforma energética lo facilita al permitir un mayor despliegue de talento, tecnología y recursos del sector privado y de Pemex”, agrega Flores, mirando la mitad llena del barril de petróleo. Esta es una buena noticia que permitirá no solo ayudar a las nuevas exploraciones, sino (como EU) recalcular los pozos que ya están operando en el país.

Lo que si es cierto es que entre lo redescubierto y el comienzo de las operaciones de este yacimiento pueden tardarse unos 5 a 6 años (más que el tiempo de Trump en el Salón Oval) y habrá que ver cuál será el tablero mundial de la producción de hidrocarburos para 2020.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson