Nada personal, solo negocios

Cuando la universidad nos alcance

Lucca, mi hijo, está por entrar a preescolar. Por eso me llamó la atención una encuesta realizada en diferentes países (incluido México) por HSBC: “El valor de la educación. Aprendizaje para la vida”.

Es que el tema de la educación universitaria y el dinero para cubrirla arrancan precisamente desde la más tierna infancia. Según la encuesta, 65% de los padres que tienen un hijo en preescolar piensa que va a ahorrar hasta cubrir sus futuros costos universitarios; sin embargo, solo 44% de los padres con un hijo en la universidad está financiando o planeando financiar su contribución con ahorros.

Hay otros datos poderosos que seguramente las universidades privadas deberían leer a fondo:

1) Costo beneficio: 7 de cada 10 padres piensan que la educación universitaria es demasiado cara.

2) La bola de cristal: 91% de los padres de niños en preescolar tiene ya una ocupación preferida para sus hijos. ¿Las carreras? Medicina, ingeniería e informática.

3) Deudas mías y suyas: los padres que pedirán dinero para pagar la universidad esperan pagar esa deuda en unos 4.6 años. Eso sí, esperan que una vez graduado, el hijo pague su deuda universitaria en otros 4.3 años.

4) Todo por que estés bien: ¿para qué estudiar una carrera universitaria? 65% quiere que sus hijos sean felices, 52% que sean exitosos y una minoría espera que crie una familia o lleve una vida saludable.

5) Cuanto más mejor: 7 de cada 10 padres considera necesario sumar a la carrera un posgrado (maestría o superior). Aquí el género trastoca la encuesta. 75% considera necesaria una maestría para su hijo pero solo 63% para su hija.

Hace unas semanas, Laurelate International Universities (propietaria en México de la UVM) publicó una encuesta local donde descubrieron que 55% de los estudiantes actuales considera al sistema de educación superior de México de elevada calidad (dos puntos más que el total global). Pero 70% de ellos dice no estar seguro que su carrera le proporcionará las habilidades empresariales necesarias para ganarse la vida y llevar un estilo de vida cómodo. ¡Y pensar que sus papás si lo creían 15 años antes!

Todos quieren que sus hijos sean felices, pero desde antes de la primaria están empujando ‘la profesión’ que les conviene. Toman decisiones para el futuro de ellos, pero con datos de una generación previa.

Creo que una buena carrera sería “management de expectativas”.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson