Nada personal, solo negocios

¿Cuándo fue la última vez que mandó un SMS?

Fuera de las alertas que envían los bancos o despachos noticiosos de UNO TV, ni las moscas se paran ya en mi aplicación de mensajes cortos celulares.

Es más, no recuerdo la última vez que mandé un SMS. Seguramente fue a alguien cuyo número tenía y que no utilizaba WhatsApp, o Line, o Telegram, o Google Hangout (GTalk) o Facebook Messages.

Así, como con los BBM (los mensajes de BlackBerry, casi extintos a no ser que seas Kate del Castillo o El Chapo Guzmán), los SMS van de salida; como el fax en casi todo el mundo (menos en Japón), o los beepers, por más que fue el primer negocio de Telcel, cuya razón social sigue siendo Radio Móvil Dipsa.

Para reforzar esta tendencia en México, dice The Competitive Intelligence Unit (The CIU), que dirige Ernesto Piedras, que los SMS van de capa caída. En un estudio reciente reportaron que su consumo al segundo trimestre de 2016 cayó 29.6 por ciento al compararse con el uso del mismo periodo de 2015. En cambio, el uso de mensajes instantáneos (MI) por internet móvil crecieron 32.5 por ciento en el mismo periodo.

Ahora, los MI tienen una penetración de 67.3 por ciento y los SMS de 20.9 por ciento.

¿Qué ha provocado este fenómeno? Más que nada, es la adopción de las nuevas plataformas móviles, que requieren el uso de smartphones y la baja de tarifas que permite a los usuarios disfrutar más datos a mejor precio.

Además, la competencia que detonó AT&T en México, así como las campañas de Movistar para seguir siendo relevante. Esto ha creado un fenómeno inédito para los usuarios mexicanos: paquetes pre y postpago con SMS ilimitados en América del Norte.

Con ello, dejamos de ser usuarios de segunda clase (por lo menos en ese renglón), ya que en otros mercados los SMS tienen años de incluirse de forma gratuita en cualquier paquete.

El efecto en las finanzas de los operadores debido al menor uso de SMS no es del todo claro.

En una reciente charla con analistas, Daniel Hajj, CEO de América Móvil, decía que no tenía a la mano el dato de cuánto ha dejado de percibir la empresa por la baja en SMS y el espectacular ascenso de WhatsApp (hasta para hacer llamadas telefónicas).

Un analista le remarcó que la empresa ha tenido bajas de hasta 10 por ciento en datos móviles en algunos mercados y que quizá tenía que ver con la disminución de los SMS. Hajj simplemente dijo que el uso varía de país en país y su director de Finanzas, Carlos García Moreno, remató diciendo que esto tiene que ver con la penetración de smartphones en cada país.

Quizá estemos presenciando los últimos días del SMS…

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson