Nada personal, solo negocios

Se va Thadeus Arroyo... pero no se va

El más contento con el anuncio de que Thadeus Arroyo dejará la dirección general de AT&T México debe ser Carlos Slim. Esto porque la semana pasada el presidente emérito de América Móvil dijo que el agresivo plan de AT&T en México le significó pérdidas a la mayor empresa de telecomunicaciones del país.

Gracias a las multimillonarias inversiones lideradas por Arroyo, AT&T se convirtió en más que una piedra en el zapato de Slim y su emporio de telecomunicaciones.

La firma estadunidense vino a animar un mercado que se movía con marasmo ante los tamaños de cuasi monopolio de Telcel, la displicencia empresarial de Grupo Salinas con Iuscaell y Unefon y la pereza industrial de una Nextel disminuida.

En esto, Movistar hacía un poco de ruido con ofertas diferentes de vez en cuando, basando su oferta de valor en la calidad de su señal celular y en inversión propia de su red para ofrecerla a las OMV (operadores virtuales móviles, como Virgin)

Pero con Arroyo, las cosas se dinamizaron y AT&T animó al mercado. No sólo inyectó más de 4 mil 375 millones de dólares en sus compras, sino que invirtió fuerte para montar en tiempo récord nuevas redes para sus usuarios.

¿El resultado?: este año, dice John Stephens, director financiero global de la empresa, AT&T ganó por lo menos 2 millones de usuarios locales, entre nuevos y arrebatados a América Móvil y Movistar. Por ello, dice, AT&T no se preocupa tanto ni por la volatilidad, ni por el endurecimiento potencial de las relaciones entre México y EU ante las amenazas del presidente electo Donald Trump.

Por su parte, Randall Stephenson, CEO de la telefónica, dijo hace un par de días en ruedas de analistas, que “no podría estar más feliz con lo que estamos haciendo” en México.

El plan de ataque de la empresa, diseñado e implementado por Arroyo, de tejer una red LTE con cobertura de 100 millones de personas el próximo año, va viento en popa y pone como ejemplo lo realizado en la Ciudad de México. “Construir una red LTE en un año en una de las mayores ciudades del mundo es una gran hazaña y la gente allá ha hecho un sorprendente trabajo…”

Además, Stephenson, viejo conocedor del mercado mexicano, amigo y ex socio de Slim, mira con optimismo lo que viene a pesar de Trump. Sabe, dice, que vienen cambios al Tlcan pero que las cosas se normalizarán y el mercado se tranquilizará.

Tan confiado está en seguir ganando clientes que nombró a Kelly King, ex líder en una de las regiones más competitivas de EU, como sucesor de Arroyo. La idea de la empresa es seguir ganando clientes y Arroyo, como nuevo CRO de la unidad de negocios empresariales de AT&T y su área internacional, lo estará acompañando todo el camino.

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson