Nada personal, solo negocios

El taller de Daniel Espinosa se sube al cielo de Taxco

En una de las siete colinas de Taxco, la tía de Daniel Espinosa tenía una casa. “Es de las más altas, con una vista espectacular de mi ciudad que decidimos convertir en un espacio único en la zona”, me dice el joyero mexicano que ha logrado mayor expansión internacional.

Al estilo de las marcas europeas, será un edificio donde los primeros tres niveles serán de producción —donde la gente podrá recorrer y ver como se fabrican las piezas- con un museo (mucha de su colección personal de joyería), una galería y una tienda con vista aérea a la ciudad de la plata.

La obra se inaugura en dos meses, demandó una inversión de 25 millones de pesos y permitirá reunir en el mismo espacio a los más de 350 empleados que a mano hacen las piezas que llevan su marca propia (90 por ciento son mujeres). Además de este equipo propio, hay otras 200 familias en Taxco que trabajan a pedido.

Espinosa es de los pocos diseñadores que es bilingüe: porque supo hacer un excelente negocio con su marca y sus piezas. “La razón es que empecé al revés. Con mi hermano, que somos de Taxco, comenzamos a vender joyería de otros desde los 17 años. Y cuando vi como funcionaba el negocio decidí darle el plus y estudié diseño de joyería”, me explica Espinosa, quien realizó sus estudios de Arte y Modas en Florencia, Holanda y Nueva York.

Con 22 años desde que fue lanzada, su marca está en los cuatro continentes: con 75 tiendas mono marca y 400 puntos de venta en tiendas departamentales y de joyas.

“Somos más de 800 personas las que colaboramos de alguna manera en el proyecto dentro y fuera del país”, agrega el diseñador.

El negocio lo tiene dividido en tres tipos de tiendas: ciento por ciento propias, franquicias o un asociación de la marca con un inversionista por destino. “Cerca de 60 por ciento son nuestras y el resto en los otros formatos, pero siempre la condición es que sean personas apasionadas en lo que hacemos”, agrega.

Con una facturación anual que supera los 25 millones de dólares, Daniel Espinosa aún depende más del mercado interno que del internacional, y de las compras físicas que digitales. Aún 15 por ciento de sus ventas
son de las tiendas fuera de México pero sin dudas el gran impulso que están recibiendo es desde el e-commerce. “Estamos creciendo a doble dígito cada año y lo interesante es que la mayoría de nuestros clientes en línea son hombres”, afirma Espinosa.

A pesar del crecimiento de la empresa, aún él y su socio Max Miranda crean al ciento por ciento cada una de las dos colecciones anuales que lanzan, que suman unas mil 200 piezas nuevas.

En total, en alguno de los 400 mostradores que tienen el logo naranja con su logo estampado venden unas 45 mil piezas al año, una cifra que pocos diseñadores mexicanos han logrado igualar.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson