Nada personal, solo negocios

El 2015 no suena al Apocalipsis, pero casi

El próximo año podría ser pródigo en desgracias financieras, a tal grado que podría detonarse una crisis de proporciones globales. Esa es la conclusión de Arturo Bris, un experto en competitividad de la prestigiada escuela de negocios suiza IMD.

Según Bris, el mayor riesgo para la economía global es que reviente la burbuja en los mercados de valores. La evidencia, asegura, es que diversas bolsas han registrado alzas impresionantes que no tienen que ver con los ingresos reales de las emisoras. De hecho, como las ganancias de las empresas no están acordes al nivel de ganancias de miles de empresas, los mercados accionarios podrían depreciarse una tercera parte. No se hablaría de martes negros, sino de un año catastrófico.

Otro riesgo podría derivar del actual boom energético en EU. Nuestro vecino del norte, dice Bris, ya es el mayor productor de gas. “Si EU comienza a exportar al resto del mundo, Rusia podría sentirse amenazada, causando una tormenta geopolítica”.

Otra disparidad entre precios reales y expectativas de los inversionistas se advierte en los mercados inmobiliarios de varios países. Según el analista, destacan Brasil, China, Canadá y Alemania. Ahí, afirma, habrá un alza en precios de propiedades enfrentándose a una disponibilidad “enorme de crédito”.

La acumulación de riqueza de algunas empresas, podría ser un problema pues “teniendo en cuenta una estimación de mercado del valor de ciertos países, en la actualidad Google podría permitirse comprar una participación mayoritaria de Irlanda y Microsoft podría comprar más de 50% de Singapur, algo que es inmoral”, afirma.

También habla de riesgos por las malas calificaciones de crédito y quiebras. “Las compañías actualmente cuentan con demasiada deuda, y la nueva norma es contar con una calificación de crédito BBB. En EU solo hay tres compañías que cuentan con calificación AAA: ExxonMobil, Microsoft y Johnson & Johnson. Si las calificaciones de crédito son un indicador de la probabilidad de quiebra, es de esperar problemas financieros en varias empresas de gran tamaño. Si los tipos de interés aumentasen en 2%, por ejemplo, la mitad del sector corporativo tendría severos problemas de supervivencia”, dice Bris.

Finalmente, temas como guerras y conflictos (para muestra, Israel-Gaza, Rusia-Ucrania) podrían generar caídas en los mercados.

Muchos signos los estamos viendo actualmente y otros reventarán. Ojalá Bris se equivoque, pero la realidad se va imponiendo rápidamente.


barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson