Nada personal, solo negocios

No siempre el césped del vecino es más verde

¿Cuántas veces hemos presenciado proyectos de gobierno que empiezan con un presupuesto tamaño small y terminan costando como un extra large?

¿Cuántas Estelas de Luz hemos visto, proyectos que terminan siendo un escándalo y una bola de nieve de recursos?

No quiero que piense que mal de muchos, consuelo de pocos, pero no estamos tan solos en estos avatares. Por estos días en Estados Unidos se está calentando un tema que uno no pensaría que no es del primer mundo.

Después de una década de trabajar el proyecto de digitalización de formularios de inmigración, el plan les está haciendo agua por los cuatro costados.

Hasta ahora, el gobierno de Barack Obama lleva invertidos unos mil millones de dólares en un intento por reemplazar un anticuado y burocrático estándar de registros por un sistema digitalizado, aplicaciones en línea y simplificación de trámites y formularios. De las 95 formas que tenían que pasar del sistema anterior al digital, solo lo consiguieron con una. Las otras 94 siguen en su estatus de papel.

Cuando lanzaron este proyecto en 2005, anunciaron que solo costaría 500 mdd de un contrato con IBM y que se iba a terminar en 2013. Ahora, los mismos funcionarios estiman que aquel presupuesto subirá hasta 3 mil 100 mdd y se terminaría en cuatro años más.

Esto, sin dudas, no solo afecta las tan pomposas políticas de migración que proponía la Casa Blanca, sino que deja con pies de barro sus sistemas de detección de amenazas a la seguridad nacional, mismas que se detonaron hace justo hoy 14 años con el ataque a las Torres Gemelas. “Pasas 11 años en este proyecto, solo tienen una forma, y todavía somos una agencia que depende del papel”, dijo Kenneth Palinkas, ex presidente del sindicato que representa a los empleados de la agencia de inmigración. “Es un enorme peso que tenemos encima”, afirmó en una entrevista al Washington Post.

Y mientras al más alto nivel en el Congreso estadunidense se analiza la reforma migratoria, este proyecto chocará rápidamente con la realidad de los 94 formularios que aún y por un par de años se llena a mano y se revisa papel a papel.

La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EU criticó al servicio de inmigración por su mala planeación, y dijo que la agencia otorgó el contrato a IBM “antes de tener una total comprensión de los recursos y requerimientos que se necesitaban para ejecutar el programa y como resultado los documentos básicos de planeación estaban incompletos o eran poco fiables, incluyendo las estimaciones de costo y el calendario”.

¿Les suena esta frase de algún proyecto mexicano? 

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson