Nada personal, solo negocios

'#PanamaPapers': nuestra ley es buena, pero ¿suficiente?

La legislación mexicana es tan buena para regular los paraísos fiscales que otros países la han copiado letra por letra.

Y el copy & paste es tan prolijo que por incluirla así en su cuerpo jurídico se han sumado a sí mismos en la lista de países bloqueados por constituir lo que se considera un paraíso fiscal.

Es el caso de Venezuela, por ejemplo, que al momento de publicar su lista de países incluidos en su legislación contra los paraísos fiscales la copió de la correspondiente relación emitida por México. Y lo hizo tan sin cuestionar ¡que se incluyó a sí misma!, de acuerdo con Marshall J. Langer, un abogado de Florida especializado en temas fiscales en un ensayo redactado para la publicación especializada Offshore Investment.

Otro país que también copió las directrices mexicanas sobre paraísos fiscales es Ecuador, dice Langer, quien especifica que las empresas a escala global que tienen negociaciones con firmas de países que sus naciones sede ubican en las listas negras de los paraísos fiscales, deben someter a consideración de las respectivas autoridades fiscales un reporte específico sobre todo tipo de transferencias.

Las leyes mexicanas sobre los paraísos fiscales especifican que las firmas y los residentes en México son susceptibles de gravamen en sus ganancias internacionales, incluidos réditos provenientes de inversiones en jurisdicciones con regímenes fiscales preferenciales.

En la lista de territorios considerados paraísos fiscales, México incluye unos 90.

A la fecha, la legislación al respecto, Regímenes Fiscales Preferentes, data de 2005 y ha recibido diversas enmiendas estos 11 años. El espíritu de esta postura es dar seguimiento y dejar en claro el tipo de consecuencias por tener recursos en paraísos fiscales sin declarar los depósitos iniciales o sin reportar las ganancias obtenidas por dichos recursos.

Ahora bien, ¿cómo marcha México en cuanto a transparencia fiscal? De acuerdo con el más reciente reporte de la Red de Justicia Fiscal, México se ubica en el lugar 52 del ranking de secrecía. Entre los puntos más fuertes que esta red destaca de México es la eficiencia de la administración fiscal, el uso de herramientas para desincentivar la evasión fiscal, así como los compromisos internacionales de colaboración y castigo a los delitos fiscales.

En donde México sale mal parado, de acuerdo con ese índice, es justamente en uno de los conceptos en medio de los Papeles de Panamá, pues las autoridades no requieren reportes fiscales por país por parte de las empresas.

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson