Nada personal, solo negocios

El peso resiste y puede volver

Un aspecto fascinante del peso es que a pesar de haber perdido 20 por ciento de su valor contra el dólar en un año, no deja de ser la moneda emergente más comercializada del mundo. Los administradores de inversiones hacen compraventa de pesos por 135 billones de dólares al día, de acuerdo con datos de Bloomberg.

Es correcto el dato: 135 millones de millones de dólares en pesos se intercambian cada día. ¿El segundo lugar? Según Bloomberg, se trata del yuan, con 15 billones de dólares menos que el peso mexicano.

¿Sirve de algo esto al peso? Por un lado tiene que ver con la reputación de la moneda. A pesar de todo el tema de la volatilidad, o que se ha depreciado más de 20 por ciento en 18 meses, el peso es visto como un instrumento para alivianar las pérdidas de muchos inversionistas en instrumentos como bonos de deuda de Brasil o emisiones de deuda de corporaciones colombianas.

Ahora bien, el que el peso sea una divisa tan líquida a veces expone de más a los de casa. Esto porque si hay algún problema en Brasil o en Argentina, o si el crudo sigue una racha bajista (como se ha visto por muchos de los meses pasados), el peso sufrirá, pues los inversionistas querrán defender sus posiciones en otros instrumentos con sus compras de águilas y soles mexicanos.

Por eso sorprende a veces que aunque por acá estemos muy tranquilos, o en puente, en otros lados la especulación con la moneda nos cause desaguisados al ver los indicadores al siguiente día hábil y ver que el peso se volvió a deslizar.

Esto lo sabe Ralph Cope, especialista de mercado de Bloomberg, quien me refiere al indicador del Banco de Pagos Internacionales sobre la liquidez del peso: es la octava moneda más líquida del mundo y la principal entre las economías emergentes.

Asimismo, Cope me comentó —en una entrevista que me dio días atrás— un indicador con el que tanto el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, como el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, profieren con singular insistencia: el peso está subvaluado hasta en 12 por ciento real.

Así, como indica también Bernd Berg, experto en divisas de Sociéte Générale (http://bit.ly/1JUie0i), la debilidad actual del peso pasará, pues en 2015 y hasta la fecha reflejó la debacle del precio del petróleo. Según Berg, el peso se recuperará y se ubicará en una banda de 17 unidades por dólar.

Con ello, quizá habría que pensar como los administradores de inversiones globales, que usan el peso para defenderse, pues confían en su solidez.

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson