Nada personal, solo negocios

Mi pesado por tu liviano

Cambia la historia petrolera entre México y Estados Unidos después de más de 40 años. De este lado importaremos por primera vez crudo liviano de los vecinos del norte y ellos bajan la restricción de exportar hidrocarburos, siendo nosotros sus primeros clientes. Serán unos 100 mil barriles diarios.

En pocas palabras, nosotros necesitamos petróleo liviano (indispensable en la famosa “mezcla mexicana”) y Estados Unidos tiene un superávit de —justamente— petróleo liviano por el auge del shale oil.

Eso sí, no cuestan lo mismo: el crudo pesado cotiza entre 40 a 42 dólares por barril y el crudo ligero de 47 a 50 dólares.

“Es bueno el intercambio para mejorar los procesos de refinación, pero en la realidad, la pregunta es qué tiempo y qué vamos a hacer para conseguir más crudo ligero dentro de nuestros yacimientos o acaso si es necesario reactivar los proyectos cancelados de mejora de las refinerías”, dice mi cada vez más consultado analista en energía Ramsés Pech.

¿Cómo llegamos a esta coyuntura?

El año pasado, los yacimientos mexicanos producían unos
2 mil 310 millones de barriles al día. De este volumen 61.29 por ciento es petróleo pesado y solo 34.71% era ligero (hay un restante de 4.01% de ultraligero). Poco más de la mitad se exportaba (50.26%).

A junio de este año, la producción bajó a 2 mil 235 millones de barriles diarios y de este volumen aumentó a 59% el volumen del petróleo pesado.

Con este panorama, los pozos mexicanos dejaron de producir unos 74 mil barriles por día en promedio. “El petróleo ligero se utiliza para enriquecer a la mezcla mexicana y convertirla en un producto competitivo ante las altas producciones mundiales. La mezcla mexicana necesita de los dos tipos de petróleo. Importar ligero nos permite ser atractivos en la exportación”, agrega Pech.

Este “intercambio” de pesado por liviano que comenzaremos a experimentar con nuestro principal cliente (y ahora proveedor) de hidrocarburos es un “parche” momentáneo hasta que comiencen los planes de privados en exploración y extracción en el país a través de sus rondas. “Porque de seguir con el declive de producción, en un tiempo ni siquiera este acuerdo con EU servirá”, dice el analista de energía.

¿Será el momento de analizar si se realizarán inversiones en las refinerías actuales o de plano desempolvar los proyectos de nuevas refinerías para que la mezcla mexicana se mantenga competitiva en el mediano plazo?

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson