Nada personal, solo negocios

No perdamos la oportunidad

Hace días, la firma de análisis de crédito DBRS subió de BBB a A la calificación de México. La razón, dice el analista Thomas Torgeson, tiene que ver con las reformas que se han podido lanzar hasta ahora.

Con esta noticia, se consolida en la comunidad de análisis crediticio la noción de que lo logrado en algunas reformas es positivo y que lo mejor está por venir. En su momento, Standard and Poor’s y Moody’s elevaron el grado de inversión también. Pero destaco la postura de Torgeson, que afirma que la calificación de DBRS “refleja el progreso de las autoridades mexicanas en un amplio espectro de reformas en los últimos 18 meses, particularmente en las áreas de energía, telecomunicaciones, competencia, política fiscal y el sector financiero”.

Para el analista, el impacto de estas reformas sería fundamental para atraer más inversiones y fortalecer las finanzas públicas. Y remata: podrían significar “un empujón de hasta 2.5 puntos porcentuales” en el crecimiento de la economía los próximos 5 años.

Aunque DBRS aclara que el impacto total de las reformas no se verá por varios años, sí es evidente que las cosas pueden funcionar y esa tendencia ya genera un mejor ambiente de negocios.

Un punto que destaco es el de las telecomunicaciones. Como sabemos, falta que se voten las leyes secundarias y DBRS dice que aunque están pendientes, la reforma aprobada ya crea competencia en el sector. Ojalá nos alcance, porque el costo de tener un sector de telecom disfuncional nos cuesta 2% del PIB —25 mil mdd— cada año, según el último reporte de la OCDE.

Eso es lo que importa y no lo que se dijeron ayer ejecutivos de Televisa y Telmex en el foro del Senado para revisar la legislación en materia de telecomunicaciones. Por un lado, Luis Mancera de Arrigunaga, vicepresidente jurídico de Televisa, dijo que las empresas de Carlos Slim (Telmex y Telcel) “nos han visto la cara por 15 años”. Y Javier Mondragón Alarcón, director de Asuntos Jurídicos de Telmex, dijo que su empresa no va a regalar los 30 mil mdd que ha invertido. Si a ambas empresas les interesa hacer negocios, obtener el mejor retorno de sus inversiones y propiciar un mercado de clase mundial, vale la pena escuchar a Torgeson y DBRS: “El cabildeo y la presión podría resultar en una legislación secundaria menos ambiciosa o una débil implementación de las reformas”.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson