Nada personal, solo negocios

Morton Subastas se 'aggiorna' con ventas en línea y 'apps'

En estos tiempos donde se ha vuelto a discutir en nuestro país —a pedido de los vecinos— sobre muros, vallas y fronteras marcadas a cemento y acero, Morton Subastas pondrá a remate la pieza 266 (de las 300) en que se desmembró el Muro de Berlín en 1989. “Es parte de una sección de la subasta Memorias de Guerra, dedicada a objetos y piezas traídas de la Unión Soviética: esculturas de Lenin, pinturas, estandartes del Partido Socialista, medallas y uniformes”, me decía Vivian Gorinstein, directora de Planeación Estratégica de Morton Subastas.

Esta pieza —de 3 toneladas de peso— es la vedette del remate que se hará el 27 de mayo en el Salón Sadi Carnot de CdMx.

Esta noticia me permitió cambiar mi idea de cómo opera este negocio hoy por hoy.

Si bien uno puede pensar que las subastas son algo muy tradicional, en realidad el sector está digitalizándose, como cualquier otra industria.

Morton lanzó una aplicación que permite desde cualquier smartphone pujar y pagar por una pieza que se está subastando en vivo. “En 2016 crecimos 15 por ciento nuestras ventas y mucho se debió al tipo de cambio que permitió estas operaciones digitales con ofertas de clientes internacionales”, me explicaba Antonio López Morton, gerente comercial de la empresa. Como muestra, el año pasado 20 por ciento de las compras de Arte Moderno fueron desde el exterior.

“Tenemos que apostar a las ventas online. Todas las grandes casas de subastas se están mudando ahí. La famosa casa Christie’s en South Kensington en Londres, cerró sus puertas y hará lo mismo con sus sucursales de París y Holanda para vender solo en línea”, agrega Gorinstein. De hecho las expectativas de Morton, que es líder en el mercado local desde hace 30 años, es que este año al menos 2 de cada 10 ventas ocurran vía internet y a mediano plazo que 30 por ciento de los ingresos sean gracias a la web.

Pero modernizarse no ha sido solo migrar al mundo digital sino que han logrado diversificarse y sumar diferentes negocios bajo el paraguas de su expertise de valuación y venta. Con un equipo de 110 personas manejan las subastas de arte (Moderno, Contemporáneo), antigüedades, joyas, vinos, libros y arte decorativo; operan una división editorial (“Pluma y Martillo”) y acaban de sumar un nuevo negocio: los vehículos.

“Ya somos la empresa número uno en subasta de flotillas”, agrega López Morton. Por un lado trabajan con grandes cadenas por volumen, como Bimbo o Sigma, que les encargan la venta de sus unidades (unas 10,500 al mes) y por el otro venden autos clásicos y deportivos entre su selecto grupo de clientes (una granada base de datos de 7 mil personas).

Al mes Morton Subastas hace 12 subastas diferentes: ocho de arte y joyas y cuatro de camiones y vehículos y siguen modernizándose en un sector que yo, erróneamente, siempre imaginé muy old-fashioned.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson