Nada personal, solo negocios

¿Por qué en un mes el gas tiene que bajar hasta 30%?

El primero de enero, la reforma energética tiene establecida la liberación de las importaciones de gas LP, y con ello cambiarán las reglas del juego de uno de los energéticos más baratos y más usados del país. A pesar de que aún no hay muchas especificaciones por parte de la Secretaría de Energía ni de la de Hacienda, si los tiempos constitucionales se cumplen, Pemex dejará ser el único vendedor en el país de este insumo.

“Lo que prevé la ley es aprovechar las ventajas de los mercados internacionales y que eventualmente pueda bajar el precio del gas LP. Hoy el precio internacional está en 4 pesos por kilo, mientras Pemex lo vende a los distribuidores a 9.20 pesos”, explica Luis Laderos, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas (ADG). Si bien el negocio de gas LP está muy atomizado (hay más de 500 distribuidores), esta organización concentra a cuatro firmas que controlan 40 por ciento del mercado: Soni, Tomza, Nieto y Global Gas.

“El mejor ejemplo del cambio en unas semanas es el cilindro de gas LP de 20 kilos —que es el más usado en el país— que hoy cuesta 280 pesos y que bajaría a 200 pesos”, abunda Landeros.

Este dato no es menor si tenemos en cuenta que México es el mayor consumidor de gas LP para uso doméstico en el mundo. Hoy es el combustible que usa 80 por ciento de los mexicanos, lo que lleva a ventas anuales de 8 mil 500 millones de dólares.

Sin duda, este cambio traerá aparejado una consolidación del mercado (grandes gaseras comprando empresas pequeñas o familiares) de cara a 2017. Ese año se producirá otro cambio trascendente que es la liberalización de los precios, que será la carnada perfecta para que lleguen al país compañías internacionales a competir en el mercado, como Exxon, Puma o Shell.

“Esta baja en los precios va a permitir aumentar las ventas. Hoy la leña y el carbón han aumentado en zonas rurales (de 36 a 39 por ciento) con los daños que provoca esto a la salud y al medio ambiente”, afirma Landeros.

En los últimos meses, los grandes grupos gaseros comenzaron a hacer fuertes inversiones en transporte, almacenamiento y distribución para aprovechar rápido y con más musculo, primero, la posibilidad de comprar a cualquier proveedor y, luego, la inminente llegada de los internacionales. Solo este año se sumaron a ADG 10 barcos para traer gas al país, con un costo promedio cada uno de 100 mdd, además de terminales privadas en los principales puertos, con un costo promedio de 50 mdd cada una.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson