Nada personal, solo negocios

La mano de Carstens en las finanzas mundiales "posbrexit"

Agustín Carstens es una pieza clave en la estabilidad monetaria del planeta.

Es uno de los consejeros titulares más creíbles dentro del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés), además preside —y fue reelegido hace un mes por tres años más— la Junta de la Economía Mundial (GEM) y el Comité Consultivo Económico, ambos del BIS.

¿Qué dice su contrato? Que además de sus tareas como gobernador del Banco de México, debe coordinar funciones operativas y financieras en apoyo a los bancos centrales y tiene la misión de llevar a cabo las tareas de coordinación y cooperación entre bancos centrales en pro de la estabilidad monetaria y financiera global.

¿Cuán importante es la GEM? Bastante. Es un club donde son socios los gobernadores de los bancos centrales de las 30 mayores economías del mundo, que representan 80% del PIB global.

Justo este fin de semana tocaba su junta bimensual, más allá de las elecciones por el brexit. “Los bancos centrales realizarán un atento seguimiento del funcionamiento del mercado y la estabilidad, y cooperarán estrechamente”, dijo Carstens el sábado al cerrar la reunión en Basilea (Suiza), que arrancó con un primer tema en la agenda que fue un baldazo de agua helada para la mayoría de los socios. En el documento de inicio de la conferencia, el mensaje concluía en que venía “un periodo de incertidumbre y ajuste”.

“Los gobernadores de los bancos centrales apoyaron las medidas de contingencia presentadas por el Banco de Inglaterra y pusieron énfasis en la preparación de los bancos centrales para prestar soporte al funcionamiento correcto de los mercados financieros”, apuntó en un correo electrónico Agustín Carstens.

“Los bancos centrales instintivamente entendieron el brexit como negativo para las perspectivas económicas globales”, afirmó en medio del evento Marchel Alexandrovich, economista senior de la consultora Jefferies International.

El Banco de Inglaterra es uno de los socios más fuertes dentro del BIS y estuvo presente en la reunión suiza, donde consiguió el apoyo de los demás socios para inyectar 342 mil millones de dólares para mantener estables su mercado y sus entidades financieras.

Hace dos semanas, en la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA-Bancomer, aquí en Ciudad de México, el propio Carstens (esta vez con cachucha del Banxico) señaló: “una salida del país —Reino Unido— del bloque económico de la UE tendría un impacto más diluido sobre México, pero sí tendría un impacto sobre el crecimiento de Gran Bretaña y Europa en su conjunto”.

¿Del catarrito estadunidense a la flema inglesa?

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson