Nada personal, solo negocios

Leche por cerveza

Sin entrar en la revisión de las etiquetas, seguro estamos de acuerdo en que la cerveza tiene grado alimenticio. Por ello, no es tan malo, creo, que el consumo per cápita de esta bebida empate y hasta supere en México al de la leche.

De acuerdo con la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec), que dirige Juan Carlos Pardo, los mexicanos beben, en promedio 60 litros anuales de cerveza, en tanto que el consumo de leche oscila entre los 55 y 65 litros.

El problema para la industria lechera, sin embargo, no es que cada vez se beba más cerveza, sino que la propia producción del lácteo está en riesgo en el país.

Mañana se celebra el Día Internacional de la Leche y a los industriales del ramo les preocupa que con una ingesta 32 por ciento menor a la recomendada, México es uno de los países latinoamericanos con mayor rezago en ese renglón.

La Canilec y otros organismos, como la Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros y el Gremio Lechero, se desviven pidiendo una estrategia lechera que reactive la industria en una pinza que implica una política de salud y, más que negocio, la supervivencia de miles de productores.

En ese sentido, tanto la Secretaría de Economía, a cargo de Ildefonso Guajardo, como la Sagarpa tienen el reto de incrementar la producción (que implica un mercado de 73 mil millones de pesos anuales y es ni más ni menos que 10 por ciento del PIB agroindustrial).

El asunto, de nuevo, no es que la leche rivalice con la cerveza. Ambos líquidos pueden coexistir. Pero sí hay una emergencia, puesto que aunque la inmensa mayoría de los 150 mil productores del país son pequeños y medianos (entre 50 y 300 vacas por operación), hay un excedente de más de 350 millones de litros al año en un contexto en el que, irónicamente, al país se le considera deficitario en la producción del lácteo.

Los industriales piden que el gobierno les ayude, elevando la compra de leche líquida (que actualmente es de 600 millones de litros) a unos 770 millones este año y 870 millones en 2017 para salvar a la industria lechera mexicana.

Otra demanda de los lecheros es que el gobierno desincentive la compra de leche en polvo al exterior, un mercado de unos mil 700 millones de dólares anuales que cada año perjudica a por lo menos 11 mil productores nacionales.

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson