Nada personal, solo negocios

¿Qué hace Ricardo Salinas comprando Blockbuster?

Ayer se confirmó una operación que venía haciendo ruido desde hace semanas: Grupo Elektra sacó un cheque de 408 mdp para quedarse con la operación mexicana de Blockbuster.

“Se trabajará en las tiendas para ofrecer desde kioscos con servicios bancarios hasta productos electrónicos y celulares”, me explicaba off the record una fuente interna de la empresa de Salinas Pliego. A finales del año pasado, Dish Networks, la empresa propietaria de Blockbuster, ya había comenzado la reestructura y seguramente la búsqueda de socios para sus filiales más rentables, como la mexicana.

Con un solo movimiento, Grupo Elektra se quedó con más de 300 sucursales extra en todo el país: “la mayoría con estacionamiento propio, lo cual no es fácil de conseguir”, agrega.

Sin duda, esta no es la cereza del negocio que está viendo Ricardo Salinas (por cierto, una empresa quebrada en el resto de los países en los que opera). Su gran apuesta es entretenimiento digital.

Grupo Salinas es propietario de TotalMovie, que provee servicios de televisión por internet y esta firma hace unos meses creó una unidad de negocios llamada UUX (Ultimate User eXperience, www.uux.com) y que da servicios de streaming a otras empresas.

Con esta estructura probada, sin dudas, el siguiente paso es ampliar la oferta de Blockbuster con contenidos en línea para competir con Netflix, Klic o Mubi.

“Como parte de la operación, se quedan en la dirección de Blockbuster su actual CEO, Edward Argüelles, y su equipo de dirección”, afirman en Grupo Salinas. La idea será evaluar cuáles de las nuevas estrategias de negocios que plantearon para México que seguirá adelante: ¿cines?, ¿vending machines para películas?, ¿espacios de venta exclusiva en supermercados?

“Hay que aprovechar la base de 1.6 millones de clientes que tiene la marca. Solo en 2013 vendió 5 millones de películas, rentó 23 millones de juegos y películas, facturando 2 mil 300 millones de pesos”.

Ricardo Salinas compró en la misma operación los derechos de uso de la marca por dos años. Pero, sin duda, lo que compró es otro eslabón de su larga cadena de empresas sinérgicas. Si algo distingue a este empresario es su capacidad para relacionar entre sí sus negocios y sacarles el jugo de manera conjunta. No compró la facturación de Blockbuster, compró otra pieza de su rompecabezas de entretenimiento y cash flow permanente.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson