Nada personal, solo negocios

Cuánto ganamos sacando a las mujeres en su casa

Esta iba a ser una entrevista estándar: yo llamaba a la entrevistada desde de mi oficina y ella en la suya me respondía.

La charla terminó con una en un auto, y con la otra con un bebé recién sacado de la guardería.

Esta iba a ser una entrevista estándar con Angélica Fuentes —presidenta ejecutiva de Grupo Omnilife Angelíssima Chivas— sobre la equidad de género y el Día Internacional de la Mujer, y el escenario no podía ser más emblemático.

“En México aún nos falta mucha más flexibilidad. Y no hablo de flextime o home office, hablo de equilibrio de vida profesional y laboral de hombres y mujeres”, me dice.

Ella empuja junto con Carlos Danel (de Compartamos-Gentera) un proyecto que busca junto al Foro Económico Mundial cerrar la brecha de equidad de género: sumar a las mujeres a más consejos de administración, a puestos directivos y de liderazgo; capacitación y mentoría; ambiente laboral que armonice la vida profesional y personal, y una mayor participación económica de las mujeres.

No son pocos los estudios que demuestran que son más exitosas las empresas con equipos de ambos sexos, que en las que solo los hombres (o las mujeres) llevan la batuta.  “En México, donde la gran mayoría de las empresas son familiares, tenemos que incentivar que las mujeres de estas familias formen parte de las empresas para abrirle la puerta a más mujeres”, dice Fuentes, quien dirigió la firma Grupo Imperial. “Hoy estamos en empresas que fueron creadas y diseñadas por hombres y para hombres. Tenemos que hacer que las empresas ahora sean diseñadas por hombres y mujeres para hombres y mujeres. Ambos tienen que tener dos trabajos: la casa y la carrera”, agrega.

¿Un dato sobre la importancia de una mayor presencia de las mujeres a la vida laboral? El Banco Mundial hizo un estudio de 2000 a 2010 en América Latina que demostró que un aumento de 15% en la participación de mujeres en los ámbitos económicos redujo en 30% los niveles de extrema pobreza.

“Yo no creo en las cuotas de género, pero sí en las cuotas de talento”, agrega Angélica Fuentes. Y yo asiento mientras cierro esta nota. Personalmente logré hace un año cambiarme de una empresa con flextime a una con flexmind… y la diferencia es abismal.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson