Nada personal, solo negocios

Las energéticas cuestionan, pero "apechugan"

Ya son varias empresas energéticas internacionales, y algunas mexicanas, que comienzan a cuestionar el modelo de apertura planteado por el gobierno para aprovechar la riqueza en hidrocarburos y dar nuevos bríos al alicaído sector petrolero.

Justo ahora que Hacienda nos suelta su informe de la caída de los ingresos de Pemex en enero (46 por ciento menos que el mismo mes de 2014) y que la empresa productiva del Estado produce menos y obtiene menos recursos, el interés de muchas firmas se enfría.

En específico, los cuestionamientos se desgranan por las condiciones impuestas por el gobierno a empresas interesadas en participar en proyectos en aguas someras. De acuerdo con las bases en la fase dos de la Ronda Uno, se han fijado límites al costo de recuperación y una cuota mínima de insumos locales en la exploración en 14 bloques en aguas del Golfo de México.

En esa región, las firmas BP, Shell, Occidental Petroleum y la propia Alfa dicen que las condiciones no son muy halagüeñas y el riesgo es muy elevado. Por si fuera poco, además de la caída en los precios internacionales del crudo, se deben considerar factores como el pago de compensaciones a Pemex por trabajos ya realizados en esos campos. El precio actual de producción de Pemex, de 23 dólares por barril, sigue dejando un margen atractivo para quien quiera hacer negocio en exploración o producción, al considerar que por hoy la mezcla mexicana se cotiza entre 49 y 51 dólares.

Por eso se me hizo interesante la postura de BP, la petrolera británica, muy presente en el mercado de lubricantes local, con Castrol, que aunque dice que los términos propuestos por México deberían ser más competitivos, es una de las empresas globales que reafirma su interés en las licitaciones y se compromete a trabajar más fuerte en México.

Y es que ayer, en el contexto de la visita del presidente Enrique Peña Nieto a Reino Unido, tanto BP como Royal Dutch Shell anunciaron convenios de colaboración con ProMéxico. El objetivo, dice este organismo, “es apoyar en el desarrollo de la cadena de proveeduría nacional, a fin de lograr insumos más competitivos que cumplan con los requisitos de contenido nacional que contempla la reforma energética”.

Así que mientras pasan lista de presente en las licitaciones, también se forman en la fila de las alianzas con transnacionales del gobierno mexicano.

barbara.anderson@milenio.com

http://twitter.com/ba_anderson