Nada personal, solo negocios

El efecto Francisco

Este domingo van a canonizar a Juan Pablo II. México y buena parte del mundo voltearán a ver al Vaticano.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que en su última edición fuera la revista The Economist la que volteara también a Roma, pero para analizar al papa Francisco como un CEO, para analizar lo que ya muchos medios han bautizado como The Francis Effect.

La nota está escrita como si se tratara de la radiografía de una empresa, el Vaticano, (de hecho la presenta como la multinacional más antigua del mundo) y trata de explicar cómo en un año Jorge Bergoglio en la dirección general de esta corporación parece estar dándole la vuelta.

¿Qué hizo este ‘CEO’ para recuperar la confianza en su marca y atraer nuevamente a sus clientes?, se pregunta el medio inglés, y hace una interesante descripción que bien podría cualquier empresa mexicana en crisis usar como ejemplo:

1) Regreso al core de su empresa. Desde el momento en que eligió su nombre, en cada una de sus propias acciones y en los mensajes, reenfocó a toda la organización detrás de una sola misión: ayudar a los pobres.

2) Reposicionar la marca. Si bien la Iglesia sigue firme en su postura frente a temas controvertidos como la homosexualidad o el aborto, ahora lo hace de una manera menos frontal.

3) Reestructuración. Armó un comité de ocho cardenales para estudiar a fondo la organización completa de la Iglesia y sumó ni más ni menos que a McKinsey & Co y KPMG, para que desarrollen planes de reorganización interna. La primera hará un plan integral para hacer más funcional y moderna la comunicación del Vaticano, y la segunda se encargará de alinear los procedimientos contables en todas sus filiales del mundo. Incluso Ernst & Young es su nueva empresa auditora independiente.

Cuando Jorge Bergoglio fue nombrado CEO del Vaticano, la empresa estaba perdiendo participación de mercado en los países emergentes, tenía escándalos con sus empleados de mayor rango en muchos países, mismos que “espantaban a los clientes y desmoralizaban a su fuerza de venta”, dice The Economist.

Después de tantos años de crisis, de una economía que no termina de despertase, ¿a qué empresas mexicanas creen que les vendría bien tener su propio Francis Effect?

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson