Nada personal, solo negocios

Dyson llega a México con productos y premios al talento

Sir James Dyson es un inventor serial británico que ha creado productos futuristas como el ventilador sin aspas (y que es solo una enorme aro que se parece más a una escultura que a un electrodoméstico), un purificador de aire con una app interactiva con el medio ambiente o una secadora de pelo que funciona con un motor que gira a 110 mil revoluciones por minuto, es decir, 5 veces más fuerte que el motor de un F1. Su punto de partida fue una aspiradora también ultrapotente que no necesita bolsa para retener el polvo.

Todos los productos Dyson tienen en común una innovación propia: los motores digitales. Este desarrollo no solo trae potencia a sus electrodomésticos, sino que será la catapulta de su siguiente lanzamiento: un automóvil eléctrico para 2020.

En medio de esta expansión, México apareció en su horizonte.

“Este es nuestro primer mercado en Latinoamérica en el que decidimos aterrizar, primero por su población joven que gusta y conoce de tecnología y que tiene una clase media en crecimiento. México será nuestra plataforma tanto para Latinoamérica como para EU”, me decía ayer Jim Rowan, CEO de Dyson Technologies, quien anunció que la llegada al país incluye una inversión de 20 mdd a tres años.

La firma tiene un agresivo plan de expansión —apalancado por crecimiento anual de 25 por ciento— no solo a nuevos destinos para sus productos sino también en nuevas plantas de manufacturas fuera de Gran Bretaña: en Malasia y Singapur.

¿Estaría México en su mapa de sus futuras fábricas? “La verdad es que sí estaría entre nuestras opciones. Conozco perfectamente este sector porque he venido más de 30 veces al país cuando trabajaba para Blackberry y Flextronic antes de Dyson. Conozco de la calidad de este sector”, agrega Rowan. También sería una opción (aunque aún no han anunciado dónde se fabricarán las primeras unidades) para montar una línea de su futuro auto eléctrico.

Pero no solo es cuestión de infraestructura, sino también de cerebros. Dyson es de las marcas que más invierte en I+D en el mundo (unos 11 mdd a la semana) y mucha de su reinversión se destina a promover talento vía Dyson Foundation, Dyson Institute of Technology y el James Dyson Award (JDA).

De hecho esta semana también abren la convocatoria local al JDA. “El premio no solo incluye un monto inicial sino también un sueldo mensual y todos los gastos pagados y tres días semanales de prácticas profesionales en empresas”, afirma el CEO. Hace unos años, la ingeniera mexicana Verónica Alanís —que estaba en Londres con una beca del Conacyt— accedió a este premio y fue una de las creadoras de la futurista secadora de cabello Supersonic.

James Dyson no hace todos estos lanzamientos por dinero, sino que siente que tiene que devolver al mundo una parte de los beneficios”, agrega Rowan.

 barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson