Nada personal, solo negocios

La dispersión brasileña

Con todo y que a Brasil se le ve como a un gigante con pies de barro, debido a su pobre crecimiento económico —derivado de la situación global que ha derrumbado los precios de las materias primas—, sigue dando pasos de animal grande en el mundo de los negocios.

Por ahora el país sudamericano es blanco fácil de bromas y chistes en círculos económicos, debido a la debilidad del real y a la exposición de su economía al vaivén de los commodities. Y cómo no, si por concepto de petróleo ha perdido miles de millones de dólares y Petrobras está en medio del peor escándalo de corrupción en su historia. A ello se suma que China de pronto dejó de comprar soya, carne, azúcar… y sumió a Brasil en un rosario de penas, por exportaciones venidas a menos.

Sin embargo, hay aspectos en los que Brasil sigue dando de qué hablar: algunos de sus empresarios son, quizá, los más agresivos que dominan el mundo de los negocios.

Ahí está el ejemplo de Embraer, que en 2014 tuvo ingresos de 6 mil 300 millones de dólares, para una ganancia de 348 millones.

O su participación en tres de las industrias de consumo más visibles en el mundo, con repercusiones todas en México.

Una de ellas es AB-InBev, la mayor cervecera del mundo. Como se recordará, la alianza belga-brasileña es dueña de la estadunidense Busch-Anheuser y de Grupo Modelo, a la cual adquirieron en 2012 en 20 mil millones de dólares.

Otra es el negocio de la carne. En este caso, la brasileña JBS compró, también en 2014, las operaciones en México de Tyson Foods. JBS es la mayor empresa de carne del mundo. En el país, Tyson se da un quién vive con firmas como SuKarne, de Grupo Viz, y algunas más. Por medio de Pilgrim’s Pride, marca que pertenece en su mayoría a JBS, los brasileños tienen una operación que solo en el rubro de carne emplea a casi 5 mil 500 trabajadores.

Y ahora, los brasileños de 3G —que suman en su alineación a Jorge Paulo Lemman, quien también tiene una buena parte en AB-InBev— participan en la fusión de Heinz con Kraft. Esta operación está valuada en 40 mil millones de dólares. Si bien Kraft salió un poco del radar de los negocios en México por la venta de sus marcas al gigante europeo Mondelez, sigue teniendo presencia en el país, lo mismo que Heinz. Los de 3G, asociados con Warren Buffett, ya saben lo que significa hacer negocios en México, pues son dueños de Burger King desde 2010. En el país, Alsea es la operadora que controla las tiendas de la cadena de restaurantes de hamburguesas.

Así que, pobre de Brasil, qué ricos empresarios tiene.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson