Nada personal, solo negocios

“Lo que sí le digo es que el dueño de todo se llama Jorge Vergara”

La frase sale ni más ni menos que de boca de Javier Coello Trejo, el abogado que Jorge Vergara contrató para capotear una de las mayores crisis de negocios y familiar que le ha tocado: la ruptura con su esposa, Angélica Fuentes.

La otrora power couple que llevaba las riendas de Grupo Omnilife-Angelissima-Chivas ahora solo se comunica vía jueces, abogados y amparos.

“Yo fui contratado por el señor Vergara en enero, porque empezó a notar situaciones especiales en el manejo de la empresa”, dice Coello Trejo, quien está en medio de una investigación porque “las conductas de la señora son conductas que van hacia lo ilícito”, dice.

Según el abogado de Vergara, “Jorge se empieza a dar cuenta de unas cosas raras. Por ejemplo, abre él un estado de cuenta de su cuenta personal y se percata de que hay una tarjeta adicional que él no había autorizado a nombre de la asistente de Angélica, de Matilde Pérez, ahí es donde empieza a ver cosas raras. Además de que se aperturaron unas cuentas en Estados Unidos y Jorge nunca las había autorizado”, abunda, “es por eso que se hace una estrategia y se presenta una demanda en Guadalajara donde le decimos al juez: ahora corremos el riesgo de que la señora nos vaya a dilapidar los bienes porque ella tenía poderes para todo”.

Del lado del fundador de Omnilife, dicen que Angélica Fuentes quería hacer creer a su marido y socio que la empresa estaba mal financieramente, “pero cómo va a estar mal una empresa que vende millones de dólares al año”, replica Coello Trejo.

Se habla desde este lado del conflicto, de estados financieros maquillados, de cuentas en el exterior que no tenían autorización, de obras de arte desaparecidas y de actas ‘no muy jurídicas’ (sic).

La postura de Jorge Vergara es lograr dirimir (entre jueces y asambleas) la diferencia entre ser accionista y ser administradora de las empresas.

Sus abogados calculan terminar con las investigaciones de fondo en un mes y medio más.

Por lo pronto, buena parte de los entretelones se terminarán de conocer esta semana (miércoles y jueves) cuando se lleven a cabo las asambleas de accionistas de Grupo Omnilife y de Grupo Chivas.

En medio de la crisis está una empresa mitad de venta directa, mitad de deportes que, si bien nunca transparentó sus ventas, el propio Vergara afirmaba que tenía ingresos anuales de mil 700 millones de dólares.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson