Nada personal, solo negocios

¿Qué decimos cuando decimos energías limpias?

La reforma energética ha puesto todos los focos iluminando a los poderosos sectores de petróleo y gas. Pero hay un enorme nicho de oportunidades (e inversiones) que es el de electricidad.

La Estrategia Nacional de Energía 2013-2027 indica que el país tendrá para 2024 una participación de 35% de energías limpias en la generación de electricidad. “Creo que lo más importante es definir qué son energías limpias, un concepto inventado en México pero que no es acorde con los estándares internacionales”, explica Adrián Katzew, director general de Zuma Energía, empresa que desarrolla, construye y opera proyectos eólicos, solares y termales y que cuenta con capital de la gestora internacional de fondos Actis. Katzew conoce el negocio de energía sustentable, ya que fue director general de Vestas, un operador de energía eólica.

Para el gobierno, las energías limpias son solo las energías no fósiles (eólica o solar), pero aún está en un gris, por ejemplo, si la energía nuclear es limpia o no. “No es común en otros países que la meta incluya energía nuclear, sino solo energías renovables”, abunda Katzew. Desde Zuma Energía, su misión es desarrollar, construir y operar 500 MW de energía bajo las nuevas reglas que ofrece la reforma energética. Actualmente están en el proyecto de un parque eólico (PE Ingenio) en Oaxaca.

Uno de los conceptos más interesantes de la charla con Katzew fue la idea de no pensar solo en energías limpias, sustentables o renovables, sino implantar una idea integral, entre todas, de un “sistema energético”. Una combinación inteligente de recursos que tenga en cuenta las necesidades y usos. Por ejemplo, las energías renovables son, en la mayoría de los casos, intermitentes y requieren de una red de transmisión que permita que haya un balance por zonas y también sumar soluciones efectivas y limpias para aportarles capacidad a aquellos momentos de baja en producción.

Hasta ahora lo relacionado con la generación por zonas y la red de distribución era información confidencial en la CFE. Sin duda, si se quiere aumentar la producción de energía y atraer capital a este negocio es importante acceder a esa información.

Darle mayor certidumbre y claridad a este negocio será la clave para que otros fondos dedicados al sector (Actis ya destinó 350 mdd) se asomen a invertir en el país.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson