Nada personal, solo negocios

El "Everest" de enero

¿Se acuerdan cuando los primeros días de cada año hablábamos (y reporteábamos) la cuesta de enero? Sí, esa época difícil donde había que hacer frente a los gastos exagerados de las fiestas decembrinas, ese purgatorio del bacanal que arrancaba con las posadas y terminaba con las compras de Reyes.

Desde hace casi siete años (tal vez desde el inicio de 2009, poscrisis en EU) que México no vive una cuesta… qué digo cuesta, un Everest de esta altura en los primeros días hábiles de enero.

•La industria automotriz: su sector más boyante de la economía en un momento de incertidumbre (y de reales pérdidas). Fue la vedette de México, con récord en producción, en exportaciones, en crecimiento en ventas en el mercado doméstico (como nunca, el año pasado compramos 1.6 millones de vehículos) y atracción de inversiones (BMW, Audi, Infiniti, Mercedes Benz, Kia).

Fue el único sector que estaba blindado y que soportó todas las crisis locales y regionales en los últimos 24 meses. Hoy sus 875 mil empleos directos y los 52 mil mdd que genera al año están viviendo momentos de desazón. Ford se alineó con Trump y por la misma senda va Fiat-Chrysler.

Gasolinazo: la reforma energética era otro de los mascarones de proa del gobierno. Después de un diciembre para la foto (con un cierre de ronda internacional para inversión privada en aguas profundas con promesas récord de inversión) llegó el baño de realidad del verdadero precio de la gasolina y se encendió un polvorín donde aún no han logrado explicar desde el gobierno de peras y manzanas cómo ahora con más competencia, con nuevas empresas en el sector, la gasolina sube (y no bajará por muchos, muchos meses). Mientras tanto, cada día se ordeñan el equivalente a unos 10 mil barriles de petróleo de ductos de Pemex.

•Peso liviano: el empuje del dólar, la impronta trumpiana, y otros factores dentro y fuera del país han dejado a la moneda en una situación de debilidad en el tipo de cambio (sufrimos como el resto de mercados emergentes, la salida de capitales por el aumento en EU). Banxico volvió a intervenir el mercado la semana pasada. En 2016 fue la moneda con la peor relación con el dólar entre los mercados emergentes. Esto pone en riesgo las (hasta ahora) saludables reservas del Banco Central.

•Inflación: cerramos con bombos y platillos el año pasado con una inflación de 2.13 por ciento, la más baja desde que se comienza a medir por parte del Inegi… pero este 2017 los puntos anteriores podrían quitarnos esa tranquilidad: según el último informe de Moody’s Analytics este año podríamos tener una inflación anual de hasta 5 por ciento.

Cuestas de enero, aquellas en las que las notas las daban las casas de empeño, suenan hasta naíf cuando uno las revisa en los archivos del diario. 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson