Nada personal, solo negocios

La contrarreforma de telecomunicaciones

En los pasillos de algunas empresas de telefonía ya se habla de una especie de Concilio de Trento, un frente común frente a la empresa preponderante del sector (América Móvil) y ante ciertas acciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Hay dos flancos sobre los que están juntando evidencias: uno es el judicial y otro el de las resoluciones del IFT.

“Es muy raro que 90% de las resoluciones de los tribunales especializados sobre pedidos de las empresas de telefonía están frenados. ¿Qué pasa con esos comisionados?”, dijo días atrás el CEO de una telefónica en una reunión del sector.

La otra avenida de reclamos tiene que ver con resoluciones del instituto, como las ofertas de referencia, mismas que ya fueron entregadas por América Móvil (AMX) pero sin precios. Se trata de los servicios que está obligada a dar a la competencia partir de la reforma. El tema es que no se tomaron ni siquiera como “referencia” los precios de los servicios que ya se están brindando en el país, como por ejemplo la renta de torres de telecomunicaciones. En este sector no solo AMX cuenta con esta infraestructura (aunque es la mayor), sino que hay competencia como la de la firma American Tower. “Sí, AMX me ofrece rentar sus torres pero al doble de American Tower. Hice el cálculo y una renta a 10 años de una torre es igual a construir una nueva, unos 250 mil dólares”, me explicaba hace unas semanas Francisco Gil, el presidente ejecutivo de Telefónica de México.

“Las ofertas no tienen precios y por ello no hay verdaderas ofertas. Un componente de una Oferta de Referencia es el precio, como en toda oferta que se presenta al mercado. Si no hay plazos y precios de renta que sean competitivos, se incumple la compartición de infraestructura pasiva determinada en la reforma y en la nueva ley”, me precisaba Ernesto Piedras, analista de telecomunicaciones y director de The Competitive Intelligence Unit.

Otro reclamo es el de “la desagregación del bucle”. ¿Qué es esto? El acceso completo a la red del proveedor dominante para abrir paso a las demás empresas y a la competencia. Según las empresas competidoras, AMX no niega ese acceso, pero si tarda demasiado tiempo en otorgar los permisos y “bajo contratos leoninos”, afirman algunos operadores. “Es lo mismo que Telmex hizo con la interconexión a las empresas de larga distancia, como Avantel y Alestra; tardaba con mil pretextos en entregar la interconexión y en eso abordaba a los clientes potenciales. Así mató a Avantel”, agrega Ernesto Piedras.

La gran duda será si el nuevo gran jugador del mercado, AT&T se suma al frente común de reclamo de la competencia o se “corta sola” y busca su propio espacio a través de la inversión.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson