Nada personal, solo negocios

La banca móvil crece mucho (aunque aún es poco)

El salto en la banca móvil ha sido exponencial en México: apenas en 2015 PwC reportaba que había menos de 2.7 millones de cuentas de mobile money (para transacciones bancarias móviles), y a mayo de 2017 ComScore suma 14.2 millones de usuarios. “Esto representa 23.1 por ciento de la audiencia digital total del país”, dice David González, analista de esta compañía de investigación de marketing en internet.

Como sucede desde hace décadas, la penetración de internet y de servicios bancarios de México van a la zaga de mercados desarrollados o en vías de desarrollo. Según ComScore, este indicador es más del doble en Brasil (48 por ciento) y llega a 53 por ciento en EU.

Por ello es buena noticia que los bancos apuesten al desarrollo de la banca en línea. La idea es que trasciendan las principales actividades de los usuarios y las interacciones con sus bancos, pues, de acuerdo con PWC, 75 por ciento de los usuarios utiliza la banca móvil para checar sus saldos y solo 58 por ciento para realizar alguna transferencia básica, y apenas 14 por ciento manejan inversiones.

¿Quién domina el sector? De acuerdo con el reporte de ComScore es BBVA Bancomer, que suma casi 3 millones de clientes en su banca móvil (de 4.8 millones de audiencia total en línea). Pero según González, los clientes de servicios digitales de Banco Azteca son los que más utilizan la banca móvil, con 80 por ciento.

A pesar de la rápida expansión en este nicho de mercado, aún hay enormes retos. El crecimiento orgánico y sostenido sin duda llegará en la medida que los bancos fortalezcan sus iniciativas móviles.

Como en todo lo que se ha venido dando con la revolución fintech, las firmas nativas de este sector son las que le sacan mayor jugo a negocios que antes ni volteaba a ver la banca tradicional. Es el caso de Afluenta, una red de préstamos entre personas. Me cuenta desde Buenos Aires Alejandro Cosentino, fundador de la empresa, que a fines de 2016, cuando abrieron la oficina en México, apenas 19 por ciento de quienes solicitaban crédito lo hacía vía smartphone. Menos de un año después la cifra ya es de 80 por ciento, “incluso supera nuestra operación en Argentina, donde llevamos cinco años”. Para él, el crecimiento del celular “como canal de venta, comunicación y transacciones en México ha sido explosivo, y cree que aún no llega a su techo”.

El reto para todas estas entidades, si se quiere llegar a una penetración de 40 por ciento en la bancarización —una meta que se trazó el gobierno—, será convencer a más gente de que si no tiene un banco cerca se procure uno vía móvil. Todavía hay 30.3 millones de adultos (según la CBNV) que tienen cuenta bancaria pero no usan el servicio móvil. Si bien una tercera parte dice que no la necesita, para más de 13.5 millones la reticencia es porque no confían, es complicada o no saben cómo contratar un producto así.

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