Nada personal, solo negocios

Vinte: un salmón entre las vivienderas

Hace un par de días, Inmobiliaria Vinte salió a la bolsa. Fue la segunda colocación de 2016. Algo a contracorriente, una decisión en medio de un entorno de volatilidad que ha dejado en stand by a más de una empresa que quería ingresar al piso.

No es la primera vez que Vinte es el salmón río arriba. Cuando en 2008 las grandes desarrolladoras inmobiliarias —Urbi, Geo, Homex— comenzaron la debacle por la sobrevaluación de sus reservas territoriales, Vinte decidió enfocarse en un sector diferente, vivienda de clase media. “Nos enfocamos en casas de 300 mil a 3 mdp”, explica Sergio Leal, director general.

“Recuerdo que la primera casa que hicimos en 2003, que decidimos que estuviera cerca de vialidades, de cines, de servicio, nos terminó costando ¡65 mil pesos más que la competencia!”, abunda este ex ejecutivo de Urbi, “no éramos desarrolladores de viviendas, sino de mercados”. Fue el complejo Real del Sol, en Tecámac.

Otro truco es que cada conjunto tiene un mix de valores (otra vez el revés de las desarrolladoras pre crisis): en su primer desarrollo, 80% de las casas eran de 500 mil pesos, 15% de 700 mil y 5% de 800 mil.

Con este modelo lleva vendidas 27 mil viviendas, está desarrollando otras 20 mil y tiene terrenos para otras 38 mil. Desde hace ocho años crece su rentabilidad financiera en un 20% anual. “Tengo el rendimiento más alto del sector”, destaca Leal.

La razón de peso para ingresar a la bolsa fue devolver al IFC (la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial) la participación que tenían. En 2008 compró 10% de Vinte en 100 mdp. “El dinero llegó en mayo y en la debacle del sector fue en septiembre, así que nos encontró con capital”, afirma. Mientras las grandes caían, Vinte crecía 51%.

En 2012 otro socio internacional llegó: el BID, que con 100 mdp compró 5% de Vinte. Además consiguieron más capital con un crédito de 200 mdp del banco alemán DEG.

El IFC anunció que necesitaba salirse (sus estatutos no permiten más tiempo) y aquellos 100 mdp se convirtieron en 430 mdp, y la salida a Bolsa permitió devolver ese monto y mantener ahora un solo socio internacional (BID) que quiere seguir recibiendo ese retorno de 20% anual de la empresa salmón del sector viviendero.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson