Nada personal, solo negocios

¿Usted le compraría gasolina a Trump?

Hoy importamos 572.4 miles de barriles de gasolina y diésel por día de Estados Unidos. Es nuestro principal proveedor y se calcula que el nivel de importación, según la Sener, aumente 22 por ciento en 15 años.

Si bien a partir del 1 de abril se abre la importación y las gasolineras pueden buscar producto en cualquier lugar, nuestro vecino sigue siendo una gran opción, sobre todo por logística.

¿Qué tal que Donald Trump ganara las elecciones? ¿Usted le compraría gasolina al país que lo eligió como presidente?

Una pregunta similar es el hilo conductor de un excelente libro que está dando de que hablar en los foros internacionales de energía: Blood oil: tyrants, violence and the rules that run the world (Petróleo de sangre: tiranos, violencia y las reglas que dirigen el mundo), de Leif Wenar, un filósofo del King College de Londres.

El autor propone “un sistema comercio limpio” para certificar el petróleo que se extrae con el consentimiento de las personas del país donde se produjo. Una idea interesante, que sería buena para los productores de los países democráticos, incluyendo Estados Unidos, Canadá o México.

Hay un dato muy poderoso en este libro, “¿cuántas familias en Estados Unidos son conscientes de que casi 10 por ciento de lo que un hogar estadunidense medio gasta en combustible va directamente a las arcas de estos regímenes (totalitarios)?”.

Si un país compra petróleo a Irán, en cierta manera está solapando un gobierno que, por ejemplo, condenó a muerte a tres personas solamente por ser gays.

O tal vez si llena sus depósitos con buen y barato crudo de Guinea Ecuatorial, está apoyando financieramente a una de las dictaduras más terribles, la de Teodoro Obiang, quien gobierna con plomo desde los 70 a este país africano.

El autor también se pregunta si tanto los europeos como los estadunidenses se han cuestionado alguna vez sobre la legalidad del crudo saudí, que por ejemplo castiga a latigazos a las mujeres que sean detenidas manejando un auto. Justo esta semana, John Kerry estuvo de gira por Arabia Saudita y “ha reafirmado el fuerte compromiso de EU con nuestra importante y apreciada asociación con Arabia Saudí”.

El libro de Wenar, en síntesis, propone a los líderes de los países del mundo no ser hipócritas y no comprar recursos naturales a regímenes dañinos.

¿Le compraría entonces gasolina a un presidente estadunidense que basó su campaña en mensajes xenófobos a los mexicanos y que no quita de ninguno de sus discursos la idea de un muro cada vez más alto para separar a ambos países?


barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson