Nada personal, solo negocios

Tradeco busca nuevo socio

Con la mitad de su facturación en México y la otra en el exterior, la constructora Tradeco, que dirige Federico Martínez, empieza un proceso de metamorfosis.

“Hay un fenómeno inédito en el país: nunca había habido tanta obra pública tan grande junta. Entre los anuncios del plan de trenes, más las obras carreteras y de accesos y de energía (por primera vez estarán construyéndose tres hidroeléctricas como son Chicoasén II, en Chiapas, y Las Cruces, en Nayarit y La Parota) nos estamos preparando para digerir estas oportunidades”, dice un ejecutivo de la desarrolladora.

Con una facturación anual de 800 mdd (47% del cual es en obras fuera de México), la empresa está a la pesca de capital: primero con un nuevo socio y luego en la Bolsa Mexicana de Valores.

Este año, Tradeco está trabajando solo en México con siete obras de infraestructura, se presentaron a la licitación para las obras de mejora del autódromo para la Fórmula 1, además de contratos en Colombia, Texas y Bolivia. “Además estamos definiendo en que nicho dentro de todos los negocios que se abrieron con la Reforma Energética queremos estar”, agrega el ejecutivo. En este segmento, la firma tiene bastante experiencia en ductos, plataformas marítimas, tanques de almacenamiento y operación de puertos petroleros en asociación con la colombiana Pacific Rubiales (donde es socio Alfa), con Ecopetrol y con Pemex.

En los últimos meses comenzó una revisión de toda la estructura de capital de esta empresa de más de 20 años y en mano de siete socios. La idea inicial es hacer un road show para conseguir un socio capitalista que ingrese al board (posiblemente un fondo de inversión) y en un plazo no mayor a cinco años comenzar a cotizar en el piso de la BMV. “Lo que más necesita una empresa constructora para crecer es flujo de capital”, añade el funcionario de la firma, “es tan grande lo que se viene en el país que incluso estamos definiendo de qué tamaño queremos ser en el mediano plazo”.

Tradeco no solo quiere preparase para no perder negocios, sino que busca no depender exclusivamente de los dineros oficiales de las obras públicas que no siempre llegan en la velocidad que las empresas necesitan los fondos.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson