Nada personal, solo negocios

El "Tec", el MIT y la nanotecnología

En 1914, el mexicano Eugenio Garza Sada se recibía de ingeniero en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

En 1943, Garza Sada y otros empresarios fundan una universidad en Monterrey inspirada en su alma mater en Cambridge. Pensaron en bautizarla con las mismas siglas: Monterrey Institute of Technology, pero quedó como Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

En 2014, los directivos del Tec regresan al MIT y firman un acuerdo pionero en toda Latinoamérica para el desarrollo conjunto de proyectos de investigación en nanotecnología y nanociencias. Es el estudio y desarrollo de materiales a nivel atómico, en medidas ínfimas de tamaño. Este tipo de desarrollos aplican a todos los aspectos: desde la salud a la ingeniería, pasando por la energía o la química.

“Este acuerdo nos llevó justo un año para concretarlo. Tendremos cerca de mil profesores y alumnos mexicanos involucrados en investigación con el MIT”, dice Salvador Alva, presidente del Tec.

El MIT (que es presidido por el venezolano Rafael Reif) está construyendo en su campus un centro de investigación en nanotecnología en el que invierten unos 500 mdd. A este espacio (MIT.nano) llegarán en el verano de 2015 estudiantes y profesores mexicanos a trabajar en equipo con sus pares de Cambridge.

El acuerdo tiene un plazo renovable de cinco años y la intención es triplicar en ese tiempo el número de investigadores que hoy tiene el Tec (331) en el Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt.

“Es un acuerdo inédito entre la universidad número 1 del mundo con la universidad número 253”, agrega Alva.

La intención es juntar en los próximos años recursos de la iniciativa privada para montar en Monterrey un laboratorio de nanociencias, además de contar con los laboratorios de ciertas empresas que el Tec está invitando a instalar dentro de su campus.

Paralelamente, el Tec está cocinando para 2015 su Instituto de Energía, un centro interdisciplinario de perfeccionamiento y formación de talento de cara a la reforma energética. “Ya tenemos una gran empresa mexicana que quiere fondear este proyecto y además sumaremos a otras universidades de México y de Texas”, afirma el presidente del Tec. Cada año gradúan a 6 mil ingenieros que ahora pueden especializarse en temas energéticos.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson