Nada personal, solo negocios

La Ronda Uno fue un baño de realidad

Ayer hubo un cambio trascendental en el principal negocio que tenía el gobierno mexicano: con la Ronda Uno se abrió la puerta al ingreso de empresas al negocio antes intocable del petróleo.

A pesar de que la sensación general fue de fracaso (¿por qué se licitaron solo dos áreas de 14 y por qué solo nueve ofertas?), si vamos un paso más atrás, el panorama no se ve sombrío.

“Fue un buen comienzo, considerando el entorno petrolero internacional de precios bajos y los ajustes en planes de inversión de muchas empresas; y tomando en cuenta que este es el primer ejercicio de su tipo bajo el nuevo marco energético mexicano”, me dice desde el otro lado del mundo Aldo Flores Quiroga, secretario general del International Energy Forum, con sede en Arabia Saudita.

La apertura ocurre en momentos (justo) que Estados Unidos renueva relaciones con Irán y lo pone en el juego petrolero internacional otra vez, con China frenando su crecimiento y Grecia en crisis, que pone a la UE en un entorno más inestable. Ah y, además, con un barril de petróleo en los niveles más bajos de los últimos años. “No fue un fracaso esta ronda, fue una adecuación a lo que pasa en el mercado. Vinieron empresas de EU, Noruega, Malasia, India, Inglaterra y Argentina, además participaron de México, lo que quiere decir que sí es atractivo”, agrega el analista en energía Ramsés Pech.

Hay algunos puntos a favor que creo que deben destacarse

1) Proceso. “Fue competitivo, serio y transparente. Si se manejan de la misma forma otras licitaciones, las probabilidades de éxito serán mayores”, dice Flores.

2) Aprendizaje. Esta licitación y las que vienen le van a servir al gobierno y al país para medir el atractivo de este sector y ayudará a mejorar la competitividad y la asertividad. Es apenas la primera licitación y ya de ésta la Comisión Nacional de Hidrocarburos tiene mucho que aprender y aplicar.

3) Venta. “Los términos de la primera licitación fueron poco atractivos para empresas globales. No todos los tamaños de empresa encontrarán atractivos los mismos proyectos de exploración, ni todos los proyectos en México serán igual de atractivos en comparación con otros en el resto del mundo. Eso es de esperar”, agrega Aldo Flores.

Siempre peco de optimista compulsiva, pero creo que si bien falta mucho por pulir, esta apertura no fracasó. Un prólogo con buenas perspectivas sí. Pero ante todo un cambio en la manera de ver este negocio, “tan solo nuestro” hasta el martes pasado. Ahora nos dimos un baño de realidad y nos despertamos dentro del mercado global de los energéticos.

barbara.anderson@milenio.com

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