Nada personal, solo negocios

Poder oaxaqueño en cada pila de Tesla

No cabe duda que Elon Musk es uno de los genios empresariales más relevantes del momento.

Su legendario paso por PayPal, donde hizo fortuna, así como su impulso a los viajes al espacio (con SpaceX) y su armadora de vehículos eléctricos Tesla son solo ejemplos de iniciativas que, polémicas o no, pueden revolucionar sus respectivas industrias.

Traigo eso a colación porque de Musk se habla un día sí y otro también en los medios globales, y poco, muy poco, se retoma en México.

Si acaso, cada vez que la fatalidad le pega y uno de sus cohetes SpaceX revienta para darle cuerda al schadenfreude de sus detractores, que son, por cierto, legiones.

Pero bueno, fuera del famoso Tesla que se incendió en Mérida (que hace meses les conté aquí como primicia), México vuelve a tocar la agenda de Musk y su estrategia de fabricar autos y baterías de litio con componentes y mano de obra mayormente norteamericanas.

En su reciente charla con analistas, Elon Musk aceptó que Tesla, que construye una gigantesca fábrica de baterías de litio en Arizona (a un costo de 5 mil millones de dólares), pudiera estar, desde ya, utilizando componentes made in Mexico.

En un resumen de lo que la globalización y la integración significan para este enfant terrible de los negocios, dijo que más de 60 por ciento de sus automóviles es fabricado con partes norteamericanas.

Además, señaló que si parte de esos componentes los compran a firmas europeas, éstas las embarcan desde sus propias plantas en EU, Canadá o México.

Ahora, con su fábrica en Arizona, la participación mexicana puede incrementarse; y no hablo de plantas, sino de un ingrediente clave en sus baterías: el grafito.

Según Peter Kennedy, analista de Stockhouse, la megafábrica de Tesla va a requerir por lo menos 28 mil toneladas anuales de grafito esférico.

Ese material no abunda mucho en EU o Canadá, pero sí en México, y Kennedy dice que la mina El Tejón, cercana a la ciudad de Oaxaca, tiene algunos de los yacimientos más grandes de grafito del mundo. La mina pertenece a Flinders Resources, con la que ya Tesla ha tenido negociaciones por sus yacimientos en Suecia.

Así que las nuevas baterías de Musk pueden tener algo de fuerza oaxaqueña para complementar el sueño norteamericano del empresario nacido en Sudáfrica.

barbara.anderson@milenio.com

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