Nada personal, solo negocios

Cuando a Pemex la convierten en un auto de F1

Hace unos días leí una noticia que me sorprendió: por primera vez una firma mexicana era premiada en Italia en la categoría de "diseño estratégico" del A' Design Award & Competition. Es el Oscar de quienes se dedican a diseñar maneras inteligentes de trabajo puertas adentro de las empresas.

El despacho no me sonaba para nada —Tekio—, pero la empresa a la que asesoraron sí: Pemex. "El nombre de nuestra firma quiere decir 'trabajo colectivo por un fin común', en náhuatl, y en japonés tekiou significa 'capacidad de adaptación'", me decía Mervyn Cruz, estratega de innovación. Los otros dos pilares de la consultora son March Quintana y Ana Lacorte, diseñadoras gráficas con maestrías en procesos urbanísticos y participativos y diseño estratégico y comunicación.

Con mucho sentido común y una gran capacidad para entender las necesidades de todos los integrantes de una organización (comenzando por las verdaderas intenciones de cambio de los directores), plasman ideas de manera gráfica y atractiva, lo que les ha valido ganar este y otros premios internacionales.

A lo complicado que es coordinar una organización, lo presentan de manera simple y bonita con diseños que todos entienden y asumen en el organigrama completo.

"Es un desarrollo en conjunto con todas las áreas para que se sientan involucrados", agrega Quintana. Una de sus herramientas más usadas es la nueva tendencia en estas asesorías: el Business Model Storytelling.

¿Qué hicieron con este enfoque tan holístico dentro de Pemex? Convertir a su área de tecnología: de ser un proveedor de servicios internos (e invisible) a un negocio en sí mismo.

Ese departamento (que suma 3 mil 500 personas en todo el país) se vuelve estratégico para una firma que debe aumentar sus sinergias, trabajar ahora con otras petroleras en alianzas y ser el generador de inteligencia detrás de las nuevas licitaciones de la ex paraestatal. "Teníamos que transformarlos de un área de soporte a una herramienta tecnológica a favor de la extracción y de la comercialización de hidrocarburos", agrega Quintana.

¿Cómo lo lograron? Crearon una identidad propia, dejaron de trabajar en silos para trabajar por procesos y tomaron como metáfora los PIT de F1: gente preparada que trabajo rápido y en equipo y enfocados en la excelencia de la entrega final.

La comunicación interna de este equipo tiene todo el look de estas carreras y hasta se colocan distintivos en su ropa por 'metas superadas'".

Ahora la intención es escalar esta metáfora al resto de la dantesca petrolera.

¿Se animará José Antonio González Anaya a batir la bandera a cuadros?

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