Nada personal, solo negocios

Parmalat vuelve por sus quesos

Luego de que en 2003 la firma de lácteos quebrara a escala mundial, en México (donde producía leche deslactosada) le vendió su marca a Lala.

Con eso cuajó su salida del mercado local. Pero ahora, gestionada por el gigante francés Lactalis, Parmalat mantiene su carácter italiano y regresa al país mediante la compra de activos de La Esmeralda, una de las empresas lácteas más conocidas por su presencia en supermercados.

En febrero apenas, Parmalat anunció la compra, por un poco más de 100 millones de dólares, de La Esmeralda, una firma mexicana con operaciones en Sudamérica (por medio de Indulcasa, de Uruguay).

Con ello, Parmalat comenzará a tener actividad inmediata con marcas como La Esmeralda, El Ciervo, Mariosa y La Campesina Holandesa.

Con sus nuevos 4 mil empleados, Parmalat tendrá una base de producción en cuatro plantas en México, dos en Uruguay y una en Argentina, más 20 centros de distribución en el país.

De acuerdo con Bruno Ferrari Wolfenson, del fondo Cross Finanz, que apoyó en toda esta operación global, Parmalat arranca su retorno por la vía quesera, con la llegada a casi 30 por ciento de las cadenas de autoservicio del país.

Los planes de Lactalis con Parmalat no solo incluyen mantener el market share de La Esmeralda, sino de convertir a México en una plataforma de exportación a Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe.

Por lo que hace a las plantas sudamericanas (de donde La Esmeralda traía quesos maduros a México), éstas profundizarán sus exportaciones a América Latina, aprovechando los acuerdos comerciales.

Habrá qué ver la reacción de los competidores de Parmalat, sobre todo Grupo Lala, que es con la que más se puede comparar. Para dimensionar el tamaño de la subsidiaria de Lactalis, Parmalat facturó 5 mil 600 millones de euros en 2014, emplea a 16 mil en 33 países y opera 73 fábricas. A decir de Ferrari, Parmalat continuará con los activos de su compra mexicana. En comparación, Grupo Lala emplea a más de 30 mil y factura el equivalente a 2 mil 650 millones de euros.

Uno de los principales enfoques de la nueva Parmalat será recuperar su vieja presencia de marca, muy recordada todavía por algunos segmentos de clase media y media alta, para quienes las primeras leches especializadas deslactosadas eran las que vendía la italiana. Asimismo, en el medio futbolero hay todavía muchos aficionados al Real Madrid que recuerdan que Parmalat fue por años el principal patrocinador del albo uniforme de los Merengues, sobre todo en la época en que Hugo Sánchez era el dios del gol en España.

barbara.anderson@milenio.com

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