Nada personal, solo negocios

Mondelez, o cuando los emprendedores son tus propios empleados

Queremos aprender de las nuevas tecnologías disponibles en el mercado haciendo proyectos, conociendo a start ups innovadoras y creando proyectos de nuestras marcas con ellos”, me decía María Mujica, directora de marketing y comunicaciones de Mondelez International Latinoamérica.

Desde hace dos años decidieron hacer un triunvirato entre los empleados de sus departamentos de marketing, la aceleradora tecnológica Wyra (de Telefónica) y empresas digitales (start ups), bajo un proyecto bautizado  como “Digital Accelerator”.

En vez de mandar a sus ejecutivos, a sus mercadólogos a cursos de actualización, ellos prefirieron involucrarlos en proyectos concretos para migrar sus marcas al mundo digital, a los cuales tienen que invitar a start ups precisamente de productos digitales (e-commerce, geolocalización, crowdsourcing, online video o branded content) y con la mentoría y clases de capacitación de empresas del calibre de Google, Facebook o Twitter.

La intención es despertar la cultura emprendedora dentro de la panza de un gigante como es Mondelez, que maneja marcas icónicas, desde Oreo, Tang, Chips Ahoy!, Toblerone, Trident, Chiclets hasta Halls, y que tiene un valor de mercado (en bolsa) de 66 mil mdd.

El año pasado ese proyecto de “emprendedores internos” se aplicó en México, Argentina y Brasil e involucró a unos 150 empleados que trabajaron en 10 proyectos, de los cuales dos ya escalaron internamente como futuros lanzamientos concretos. En total se invirtieron 270 mil dólares en premios para las 10 start ups que estuvieron apoyando a los equipos ganadores.

Esa inquietud y ese plan interno responde a los nuevos destinos de las inversiones de sus marcas: solo en México pasaron en dos años de invertir entre 7 y 30 por ciento de su presupuesto en comunicación digital.

“Este miércoles 3 de agosto se lanza la convocatoria 2016 y sumamos a Colombia como un nuevo capítulo”, agrega Mujica.

Y no solo es una oportunidad para Mondelez de poner a sus equipos a sentirse emprendedores en un espacio experimental, donde “no hay ideas malas”, y a pensar fuera de la caja, sino que le da acceso a pequeñas empresas digitales a entrar y ser conocida por uno de los gigantes de la industria alimenticia internacional. “Tuvimos casos de start ups que no funcionaron en alguno de los proyectos pero que al conocerlos los invitamos a trabajar en otras áreas o productos de la compañía”, agrega la ejecutiva desde Buenos Aires; “estoy convencida de lo que significa el valor de aprender haciendo tanto de los aciertos como de los errores”.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson